El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) investigó a tres personas por su presunta responsabilidad en un delito contra la seguridad colectiva a raíz del incendio forestal declarado el 14 de septiembre cerca de Cazadores, en el municipio de Telde, Gran Canaria.
Según informó la Comandancia de Las Palmas de la Guardia Civil, el fuego permaneció activo durante tres días y afectó a más de 11 hectáreas de masa forestal. Parte del área alcanzada se encuentra incluida en la Reserva Natural Especial de Los Marteles. En el momento en que comenzó el incendio, Gran Canaria estaba bajo una situación de prealerta por incendios forestales dispuesta por la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias. Media hora después, se decretó el estado de alerta.
La colaboración de los vecinos, la inspección ocular, las diligencias realizadas por los agentes del SEPRONA y el informe preliminar de la BIFF permitieron establecer el área probable de inicio y analizar las posibles causas. De acuerdo con esas actuaciones, el fuego habría comenzado en una zona próxima a dos bidones de gran tamaño donde se realizaban tareas de soldadura y corte. Durante la inspección también fueron encontradas, ocultas cerca del lugar, las herramientas utilizadas en esos trabajos.



