La Comisión de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Barcelona aprobó aumentar un 150% el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) para los titulares de cuatro o más licencias de pisos turísticos. La medida contó con los votos favorables del PSC, BComú y ERC, la abstención de Junts y el rechazo del PP y Vox.

La decisión fue adoptada durante una sesión extraordinaria celebrada este viernes. El teniente de alcalde de Economía, Jordi Valls, sostuvo que el incremento busca “endurecer y desincentivar” esta actividad en la ciudad hasta que entre en vigor la eliminación de las licencias, prevista para 2028.

Según los datos expuestos por Valls, la suba del 150% alcanzará a unos 6.000 casos, equivalentes al 60% del total de las licencias. En tanto, alrededor de 1.200 titulares, el 11% del total, afrontarán un aumento del 100% por disponer de entre dos y tres licencias de pisos turísticos.

El funcionario aclaró que el Ayuntamiento no apunta a particulares que cuentan con una única licencia, sino principalmente a empresas. “Se dedican a explotar una actividad económica y quieren relacionarse con el Ayuntamiento como si llevaran un piso, y no, no es un piso, es una actividad económica pura y dura”, afirmó.

La medida quedó abierta a un período de alegaciones y todavía deberá ser validada por el pleno municipal en diciembre. El consistorio la impulsó después de la aprobación de los decretos de vivienda del Gobierno en la Diputación Permanente del Congreso, que finalmente decayeron la semana pasada tras los votos en contra del PP, Vox y Junts.