En un reciente informe elaborado por la Comisión Internacional e Independiente para Palestina, se expone una inquietante realidad que enfrentan los civiles palestinos, quienes se encuentran atrapados entre la brutalidad de las fuerzas israelíes y el miedo que infunde el gobierno de Hamás. Este documento de 18 páginas, que será debatido en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU la próxima semana, arroja luz sobre la grave situación en los territorios palestinos y la falta de protección para sus habitantes.
Los hallazgos del informe destacan que el Estado de Israel asume la responsabilidad principal por las acciones de los colonos en Cisjordania. Esto plantea serias interrogantes sobre la política de ocupación y el respaldo gubernamental que reciben los colonos para llevar a cabo ataques contra la población palestina. A su vez, se menciona que las fuerzas vinculadas a Hamás son responsables de hechos de violencia en Gaza, creando un círculo vicioso de agresiones que afecta desproporcionadamente a los civiles.
Srinivasan Muralidhar, jurista indio y actual presidente de la comisión, subrayó la alarmante similitud en los métodos utilizados para infligir sufrimiento a la población palestina. Este enfoque deliberado por parte de ambos lados genera un clima de terror y desamparo, donde los civiles se convierten en víctimas de un conflicto que parece no tener fin. La violencia, señala el informe, no solo es un hecho aislado, sino que forma parte de una estrategia más amplia que busca mantener el control sobre los territorios ocupados y expandir los asentamientos israelíes, considerados ilegales por la comunidad internacional.
En cuanto a los ataques de colonos, el informe revela un notable incremento en la violencia, con al menos siete palestinos asesinados y 832 heridos en el año 2025, una cifra que supera con creces la del año anterior. Esta tendencia se ha mantenido en 2026, con incidentes de agresiones que ocurren de manera casi cotidiana, lo que indica una normalización de la violencia en la región. Este contexto no solo afecta a las víctimas directas, sino que también genera un ambiente de miedo y desesperanza dentro de las comunidades palestinas.
Por otro lado, el informe también documenta graves violaciones de derechos humanos en Gaza, donde se identificaron 249 casos de ejecuciones y actos de violencia grave durante 2024-2025, resultando en al menos 108 muertes y 384 heridos. Aproximadamente 60 de estos incidentes involucraron a Hamás, lo que pone de relieve la complejidad de la situación interna en Gaza, donde la población civil enfrenta tanto la represión de la ocupación israelí como la violencia de sus propios gobernantes. La ejecución pública de 11 hombres por parte de Hamás es solo un ejemplo del sufrimiento adicional que se inflige a una población ya devastada por el conflicto.
El informe clasifica estos actos como crímenes de guerra y violaciones del derecho internacional, resaltando la preocupación del presidente de la comisión por la gravedad y la visibilidad de las medidas punitivas impuestas por Hamás. Esta situación no solo agrava el trauma colectivo de los palestinos, sino que también plantea interrogantes sobre la legitimidad y las acciones del grupo en un contexto donde la justicia parece lejana. La comunidad internacional, por su parte, enfrenta el desafío de abordar estos problemas de manera efectiva y encontrar un camino hacia la paz.
Durante la presidencia de Navi Pillay, la comisión había emitido informes que acusaban a Israel de cometer genocidio en Gaza entre octubre de 2023 y julio de 2025. Este nuevo documento, aunque no reitera esos términos, sí refleja la continuidad de un estado de crisis que afecta a millones de personas y que exige una respuesta contundente por parte de la comunidad internacional para garantizar la protección de los derechos humanos en la región.


