El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, firmó una directiva para desplegar una “defensa integral” de la infraestructura electoral del país ante posibles injerencias de adversarios extranjeros. La medida apunta a las elecciones de medio mandato, previstas para el próximo 3 de noviembre, y establece nuevas prioridades para organismos militares, de inteligencia y de ciberseguridad.
El documento ordena al Mando Cibernético de Estados Unidos y a los directores de las distintas agencias de inteligencia y apoyo al combate que prioricen sus capacidades para impedir que actores externos “se entrometan en nuestros sistemas democráticos”. También instruye a la Empresa de Inteligencia de Defensa (DIE, por sus siglas en inglés) a desarrollar tareas de recopilación de información sobre amenazas.
La directiva dispone, además, que el Mando Cibernético coordine sus acciones de ciberseguridad con el Departamento de Seguridad Nacional. De acuerdo con el texto, el objetivo es reforzar la protección del sistema de votación y garantizar que los ciudadanos puedan ejercer su derecho al voto sin “intimidación, coerción o miedo extranjero”.
La medida reivindica el compromiso del presidente Donald Trump con la integridad electoral y cita su afirmación de que “ningún país puede ser grande sin unas elecciones justas”. Hegseth definió la protección del sistema de votación como una “misión que no puede fallar” y sostuvo que la libertad requiere una “vigilancia constante”. Por ese motivo, ordenó movilizar “todos los activos, capacidades y asociaciones autorizadas” frente a las amenazas externas.



