El Tribunal Constitucional de Tailandia validó este lunes los resultados de las elecciones generales celebradas el 8 de febrero, en las que se impuso el primer ministro conservador Anutin Charnvirakul. La corte también desestimó el recurso que cuestionaba una posible violación del derecho al voto secreto durante los comicios.
El planteo se centraba en el uso de códigos de barras y códigos QR en las papeletas. Según el tribunal, esos elementos fueron incorporados para facilitar la supervisión electoral y no vulneraron los derechos ni las libertades de los votantes. El fallo respondió a 22 reclamaciones que ponían en duda la compatibilidad de ese sistema con la Constitución y advertían sobre una eventual filtración de información vinculada con la elección de cada ciudadano.
La Justicia sostuvo que resultaba difícil para personas ajenas al proceso y para los funcionarios acceder a ese tipo de documentos. También señaló que los códigos permitieron prevenir el uso de papeletas falsas y controlar tanto la cantidad de boletas como su impresión, con el objetivo de garantizar un proceso electoral justo. Aunque avaló la legalidad del mecanismo utilizado, el tribunal recomendó no volver a emplear en el futuro códigos o símbolos relacionados con los votos.
La elección de Charnvirakul se produjo en un contexto de crisis política, cuyo origen se ubicó en la suspensión de Paetongtarn Shinawatra en julio por una negligencia ética grave.



