La reciente escalada militar en Medio Oriente ha comenzado a tener repercusiones inesperadas en diversos sectores económicos, incluso en aquellos que, a primera vista, parecen distantes del conflicto. La industria juguetera, por ejemplo, se ha visto afectada debido a la significativa subida en los precios del petróleo, lo que podría repercutir en el costo de los productos de Lego, el reconocido fabricante de juguetes.
Niels B. Christiansen, CEO de Lego, explicó que el petróleo es un recurso esencial en la fabricación de sus icónicos bloques, dado que el plástico utilizado en su producción proviene de derivados del crudo. Por esta razón, un aumento sostenido en el precio del barril puede impactar directamente en los costos de producción de la empresa. Aunque Lego cuenta con contratos de suministro que le permiten manejar las fluctuaciones de precios a corto plazo, Christiansen advirtió que dicha cobertura tiene sus límites. Si el encarecimiento del petróleo se mantiene, es probable que la presión sobre los gastos operativos se traslade eventualmente a los precios de los juguetes.
La escalada de precios del petróleo ha sido notable, con un incremento de más del 60% desde el inicio de las tensiones militares, alcanzando niveles cercanos a los 85 dólares por barril en algunos mercados. Esta situación no solo afecta a Lego, sino que también impacta en toda la cadena de valor de las industrias que dependen del plástico. A pesar de estos desafíos, la compañía ha logrado un crecimiento sólido, con un aumento del 12% en sus ventas el año pasado, generando ingresos por 83.500 millones de coronas danesas. Lego espera mantener un crecimiento moderado en los próximos años, impulsado por la diversificación de productos y la innovación tecnológica.



