El mundo enfrenta un escenario incierto, con el conflicto en el Medio Oriente intensificándose y la posibilidad de una tercera guerra mundial que genera inquietud en los mercados financieros. En este contexto, el evento "Argentina Week" en Nueva York, que prometía ser una vitrina para la economía argentina, se vio opacado por la falta de experiencia de algunos funcionarios, como el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Asistentes al evento informan que la crítica hacia la comunidad empresarial, especialmente hacia Paolo Rocca, presidente del grupo Techint, ha deteriorado la imagen de Argentina ante inversores y banqueros de Wall Street.

A pesar de la turbulencia política, los gestores de carteras se concentran en cómo adaptarse a la situación actual y minimizar riesgos. El término "HALO", que alude a la estrategia de inversión en "Activos Pesados, Baja Obsolescencia", ha cobrado relevancia entre los inversores. Esta estrategia propone que las empresas con activos tangibles son menos susceptibles a las disrupciones causadas por la inteligencia artificial, lo que ha llevado a una venta masiva de acciones en el sector tecnológico, considerado más vulnerable.

En el ámbito de la renta fija, la situación es más complicada, especialmente con la expectativa sobre las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos. Según analistas, factores como la liquidez del sistema, la estabilidad cambiaria y el riesgo país son cruciales para el desempeño de los bonos. Se ha observado un movimiento peculiar en el mercado, donde las órdenes de venta predominan en la mañana, impulsadas por los fondos de inversión en bonos emergentes, pero por la tarde, los compradores emergen para estabilizar los precios, aunque los bonos argentinos siguen bajo presión, especialmente los de más largo plazo.