Este viernes, Iberdrola, la emblemática empresa energética, conmemorará un hito significativo al celebrar su junta general de accionistas en Bilbao, marcando sus 125 años de trayectoria en el sector. Durante este encuentro, se someterá a votación la ratificación y reelección de Pedro Azagra como consejero ejecutivo, quien asumió el cargo de consejero delegado en junio del año pasado, sucediendo a Armando Martínez. Azagra, previamente al mando de Avangrid, la filial estadounidense de Iberdrola, ha tenido un rol fundamental en la estrategia de la compañía, y su continuidad en el cargo es considerada crucial para el futuro del grupo.
La junta también verá la participación de accionistas en la votación de reelecciones que incluyen figuras prominentes como María Ángeles Alcalá Díaz, exministra de Agricultura, y Isabel García Tejerina, quienes aportan valiosos antecedentes y experiencia a la mesa directiva. Además, se considerará la reelección de Anthony L. Gardner como consejero independiente, lo que subraya el compromiso de la empresa con la diversidad y la inclusión de voces variadas en su liderazgo.
Un punto destacado en la agenda será la incorporación de Marina Freitas Grossi como nueva consejera independiente. Freitas, reconocida por su labor en el Consejo Empresarial Brasileño para el Desarrollo Sostenible y su reciente designación como enviada especial de la COP30 por parte del gobierno brasileño, aportará una perspectiva internacional y un enfoque sólido en sostenibilidad. Su experiencia en el Ministerio de Ciencia y Tecnología de Brasil, así como su rol en Neoenergia, refuerza el compromiso de Iberdrola con un gobierno corporativo que valore la diversidad y la experiencia global.
Los accionistas también tendrán la oportunidad de evaluar los resultados financieros de Iberdrola correspondientes al ejercicio 2025, que reportó ganancias récord de 6.285 millones de euros y una inversión total de 14.460 millones de euros. Este rendimiento excepcional permitirá a la empresa proponer un dividendo complementario de 0,427 euros por acción, en adición a los 0,253 euros por acción que ya se distribuyeron el pasado 2 de febrero. En total, la compañía destinará 4.500 millones de euros a dividendos, lo que demuestra su compromiso con la retribución a sus accionistas.
Además, se presentará la propuesta de un dividendo de involucración de 0,005 euros por acción, que se activará si se alcanza un quórum mínimo del 70%. Este dividendo representa un esfuerzo por parte de Iberdrola para fomentar la participación activa de sus accionistas en las decisiones que afectan a la compañía, extendiendo su implicación más allá de la junta.
Por último, la junta contempla un total de 23 propuestas de acuerdo, entre las cuales se incluye la reelección de KPMG como auditor de cuentas para el ejercicio 2026 y la designación de PricewaterhouseCoopers (PwC) como auditor desde 2027 hasta 2029. Estas decisiones son fundamentales para asegurar la transparencia y la buena gobernanza dentro de la organización, garantizando que los procesos financieros de la empresa se manejen con el máximo rigor y profesionalismo.



