El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, declaró ante la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón que se comunicó con representantes del Gobierno en los días previos a la entrada masiva de migrantes procedentes de Marruecos y que advirtió sobre la gravedad de la situación. Según fuentes jurídicas, el Ejecutivo de Pedro Sánchez minimizó inicialmente la crisis migratoria.

Vivas prestó declaración como testigo en la causa que investiga el ingreso masivo de personas a Ceuta a finales de julio. Se trata de la primera declaración incorporada al expediente, abierto en agosto a partir de una denuncia de Iustitia Europa.

De acuerdo con su relato, el presidente ceutí mantuvo una conversación telefónica el 25 de julio con el entonces delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, cuatro días antes del ingreso de decenas de miles de migrantes en territorio español. El 27 de julio, ambos volvieron a reunirse. En ese encuentro, Vivas pidió el refuerzo de los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la declaración de la emergencia nacional y la conformación de un mando único para hacer frente a la crisis.

Ese mismo día, según expuso ante la jueza, Vivas intentó comunicarse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aunque no obtuvo respuesta. Más tarde fue atendido por el jefe de gabinete de Sánchez, Diego Rubio, a quien también le transmitió su preocupación por la gravedad de la situación.