La decisión de la Corte Suprema de Justicia de revocar la inconstitucionalidad de la derogación de la Ley 26.737 generó cuestionamientos de dirigentes de Unión por la Patria, el Partido Socialista y el Frente de Izquierda. Los referentes reclamaron que la Cámara de Diputados rechace el DNU 70/2023 y, en distintos casos, convocaron a una nueva movilización.
El máximo tribunal hizo lugar al recurso extraordinario presentado por el Estado, dejó sin efecto la sentencia de la Cámara Federal de La Plata y rechazó la demanda impulsada por el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) de La Plata. Según la resolución, la asociación no acreditó legitimación suficiente para promover la acción colectiva.
El fallo mantuvo vigente la derogación de la Ley de Tierras Rurales, que establecía límites para la titularidad y la tenencia de terrenos rurales por parte de personas físicas o jurídicas extranjeras. La decisión fue cuestionada por el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien la calificó como “el fallo de la infamia”.
“La Corte acaba de tomar una decisión gravísima que afecta la soberanía nacional y la voluntad popular”, sostuvo Kicillof. El gobernador afirmó que el Gobierno retiró su proyecto en el Senado porque no contaba con los votos necesarios y señaló: “Lo que no pudieron conseguir con el Congreso y con el pueblo, ahora pretenden conseguirlo a través del Poder Judicial”. Además, cuestionó al presidente Javier Milei y expresó: “Argentina para los argentinos”.
El abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez también analizó el alcance de la resolución y advirtió que, a partir de la decisión, “Argentina no cuenta”, aunque el material disponible no incluye el final de esa declaración.



