El exjefe de Gabinete Guillermo Francos ofreció una defensa apasionada del presidente Javier Milei durante un almuerzo organizado por el Rotary Club de Buenos Aires, donde abordó la controversia en torno a Manuel Adorni. En su alocución, Francos destacó los logros de Milei en sus primeros dos años de gestión, en un contexto marcado por la crítica y el desgaste que la situación actual genera en el oficialismo. La figura de Adorni, quien ha sido objeto de atención mediática, fue presentada por Francos como un mero detalle en comparación con los objetivos más amplios y los desafíos que enfrenta el gobierno.

Con un tono ligero que incluyó un toque de humor, Francos comenzó su discurso afirmando: “No voy a hablar de Adorni”, lo cual generó risas entre los asistentes. Sin embargo, inmediatamente se sumergió en un análisis profundo sobre la situación económica y política de Argentina, recordando que el país ha atravesado décadas de crisis y fracasos. Citando al presidente estadounidense Abraham Lincoln, el exjefe de Gabinete enfatizó la importancia de las acciones sobre las palabras, sugiriendo que la historia recordará lo que se ha hecho en lugar de lo que se ha dicho. Esta reflexión, según Francos, era un consuelo en los momentos difíciles que vivió en su propia gestión.

En cuanto a la situación de Adorni, Francos utilizó argumentos similares a los del presidente, mencionando que su sucesor presentaría la declaración jurada dentro del plazo establecido, tratando de minimizar la controversia. A pesar de la caída en la imagen del gobierno, el exfuncionario relativizó este aspecto, argumentando que el verdadero cambio en Argentina se está produciendo y que diversos sectores políticos ahora priorizan el equilibrio fiscal, un logro que atribuyó a Milei.

El exjefe de Gabinete también se refirió a las protestas universitarias que tuvieron lugar recientemente, cuestionando la viabilidad de un equilibrio fiscal si se aumentan las partidas destinadas a hospitales, universidades y jubilaciones. Francos fue contundente al afirmar que no se puede recurrir a la emisión monetaria para cubrir esos aumentos si no hay dinero disponible. Su análisis se centró en la necesidad de una gestión responsable y realista frente a la complejidad de las demandas sociales.

Al dirigirse a un público de aproximadamente cien rotarios, Francos realizó una extensa enumeración de los logros del gobierno actual, comenzando con una autocrítica que refleja una característica de la cultura argentina: el olvido rápido de los problemas pasados y la exigencia de cambios inmediatos. Este comentario parece haber sido una respuesta a la creciente incertidumbre que se siente en algunos círculos empresariales sobre el futuro de La Libertad Avanza (LLA) en el año 2027.

El exjefe de Gabinete recordó con preocupación el panorama desolador que enfrentaba Argentina en los días de su gestión, aludiendo a una inflación que alcanzaba el 250% anual y a una deuda insostenible. La famosa frase de Milei, “No hay plata”, se convirtió en un símbolo de la situación crítica y, según Francos, tenía un fundamento que no se podía ignorar. Aunque descartó su regreso a la jefatura de Gabinete, no cerró las puertas a una posible candidatura por LLA en 2027, dejando entrever su deseo de seguir participando en la política nacional.

Finalmente, Francos también planteó un paralelismo con hechos de corrupción en el pasado, al mencionar las SIRAS, permisos para importar que estaban envueltos en controversias, y expresó su descontento por la constante cobertura mediática sobre el caso Adorni. Su intervención se erigió como una defensa del gobierno de Milei y un llamado a la reflexión sobre los desafíos que aún quedan por enfrentar en el país. En un contexto de creciente polarización política, sus palabras invitan a considerar la complejidad del proceso de cambio y las expectativas de la ciudadanía hacia el futuro de Argentina.