En un acto significativo para la región del Nordeste argentino, los gobernadores de Chaco, Santa Fe y Santiago del Estero han formalizado un acuerdo para potenciar las obras hídricas en sus provincias. La firma del convenio tuvo lugar en la Casa de Gobierno de Chaco, donde Leandro Zdero, Maximiliano Pullaro y Elías Suárez se comprometieron a trabajar en conjunto para mitigar los efectos del fenómeno climático conocido como 'Súper Niño', que se prevé impactará en el segundo trimestre del año. Este tipo de fenómenos naturales suelen provocar severas alteraciones en el clima, con un incremento en las precipitaciones que pueden generar inundaciones y desbordes en ríos y arroyos.

El acuerdo se gestó bajo el auspicio del Consejo Federal de Inversiones (CFI), representado por su secretario general, Ignacio Lamothe. Este organismo ha jugado un papel crucial en la articulación de esfuerzos entre las provincias para abordar de manera integral los desafíos hídricos que enfrentan. El pacto establece un marco para la ejecución de acciones conjuntas, la actualización del Plan Director de la Región Hídrica de los Bajos Submeridionales, y la creación de un equipo técnico que monitoreará y supervisará las actividades planificadas.

El Plan Director, que fue elaborado en 2021 a solicitud de las tres provincias, busca implementar un enfoque integral en la gestión del agua en un territorio que ha sido históricamente golpeado por inundaciones y sequías. Este enfoque no solo pretende mejorar la infraestructura existente, sino también optimizar la gobernanza y la planificación hídrica, elementos clave para la resiliencia de la región ante fenómenos climáticos extremos. La colaboración entre las provincias y el CFI es vista como un paso fundamental hacia una política de Estado que trascienda los gobiernos provinciales.

Maximiliano Pullaro, gobernador de Santa Fe, enfatizó la importancia del acuerdo al señalar que los Bajos Submeridionales abarcan entre ocho y nueve millones de hectáreas, que son vitales tanto para la producción agrícola como para la calidad de vida de sus habitantes. Pullaro destacó que el hecho de que exista un plan articulado entre las tres provincias y el CFI transforma este esfuerzo en una política de Estado, lo cual es crucial para la sostenibilidad a largo plazo.

Además, Pullaro hizo hincapié en la necesidad de estar preparados ante el posible aumento en las precipitaciones que podría traer el 'Súper Niño'. Reconoció que, aunque el fenómeno climático podría no manifestarse con la misma intensidad, es imperativo que las provincias trabajen de manera unificada para minimizar su impacto en las comunidades locales. La planificación estratégica y la anticipación son fundamentales para garantizar que las infraestructuras hídricas puedan soportar las posibles adversidades.

En este contexto, Pullaro también instó a una mayor participación del Estado nacional, señalando que si bien las provincias pueden afrontar algunas obras, existen otras que requieren financiamiento federal. Esta colaboración es esencial para asegurar que se implementen las mejoras necesarias en la infraestructura hídrica, lo que a su vez contribuirá a la seguridad y el bienestar de los ciudadanos que habitan en estas regiones vulnerables. La capacidad de las provincias para gestionar el riesgo hídrico dependerá en gran medida de su habilidad para trabajar en conjunto y movilizar recursos de manera eficiente.