La Confederación de Empresarios de Estaciones de Servicio de España (CEEES) ha expresado su preocupación por la inacción del Gobierno ante la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Próximo. Según la organización, la demanda de combustibles ha comenzado a declinar significativamente, lo que podría afectar gravemente la viabilidad del sector.

En un comunicado oficial, la CEEES señaló que el Estado está obteniendo ingresos adicionales por concepto de IVA, que ha aumentado de 25 a 32 céntimos por litro de combustible. Esto significa que las arcas públicas podrían recibir hasta 180 millones de euros solo por este incremento, convirtiendo al Gobierno en la principal beneficiaria de la crisis actual, mientras que los gasolineros enfrentan serias dificultades.

La patronal ha instado al Gobierno a implementar de inmediato medidas como la reducción del IVA al 10% para los carburantes y la disminución del Impuesto Especial de Hidrocarburos, sugiriendo que tales acciones no requieren de complicados sistemas de bonificación. La CEEES advierte que si no se toman medidas urgentes, el sector podría enfrentar una parálisis económica, afectando tanto a los ciudadanos como a las estaciones de servicio, que ya están viendo caer sus volúmenes de venta.