La situación de Saif Abukeshek, un activista español, ha generado un fuerte reclamo por parte de los partidos españoles Sumar y Podemos, quienes piden su liberación inmediata. Abukeshek fue detenido junto a su compañero brasileño Thiago de Ávila el pasado jueves mientras se encontraban a bordo de la Flotilla Global Sumud, que se dirigía a la Franja de Gaza. Ambos activistas han sido apresados por las fuerzas de seguridad israelíes en aguas internacionales, lo que ha llevado a ambos partidos a calificar este hecho como un "secuestro".
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha expresado su condena a esta detención, en nombre de Sumar, subrayando la gravedad de la situación que enfrentan Abukeshek y De Ávila. Los líderes de Sumar han instado al Gobierno español a presentar una denuncia formal contra Israel por la violación de los derechos humanos y el derecho internacional. Urtasun destacó la necesidad de que la comunidad internacional actúe ante lo que consideran un acto de agresión y abuso de poder.
En una intervención en el Congreso, Enrique Santiago, portavoz de Izquierda Unida, abordó las preocupaciones sobre la integridad física de los activistas, señalando que sus abogados han denunciado posibles torturas por parte de las autoridades israelíes. Esta información ha intensificado el temor entre los familiares y amigos de Abukeshek y De Ávila, ya que el contexto de su detención parece estar marcado por un clima de represión hacia quienes intentan llevar ayuda humanitaria a Gaza.
La situación se torna aún más alarmante tras revelaciones sobre el comportamiento del ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, quien celebró su cumpleaños de una manera polémica, mostrando una tarta decorada con una soga. Esta acción ha sido interpretada como una burla hacia la ley que permite la pena de muerte para prisioneros palestinos, lo que genera inquietud en torno al tratamiento que recibirán los detenidos, especialmente considerando que Abukeshek tiene ascendencia palestina.
Los dirigentes de Sumar han insistido en que la flotilla tenía como objetivo llevar ayuda humanitaria a Gaza, una región que enfrenta una crisis sanitaria y humanitaria alarmante. Urtasun ha criticado con contundencia la violación de convenios internacionales por parte de Israel, resaltando que el arresto de los activistas refleja una falta de respeto hacia el derecho internacional y una política sistemática de represión.
Por su parte, el coportavoz de Podemos ha calificado la intervención israelí como "una auténtica vergüenza", argumentando que parece existir una impunidad absoluta que permite al Estado israelí actuar sin restricciones en aguas internacionales. Además, ha señalado la inacción de países europeos, como Grecia, que no han hecho nada para frenar este tipo de acciones. La complicidad de la Unión Europea con lo que él denomina un "Estado terrorista" se evidencia nuevamente en este episodio, lo que refuerza la necesidad de exigir respuestas y acciones concretas por parte de las autoridades en defensa de los derechos humanos.
La demanda por la liberación de Abukeshek y De Ávila es un llamado a la acción para el Gobierno español, instando a que se asuma la defensa legal de ambos activistas y se lleve a Israel ante los tribunales internacionales. La comunidad internacional observa con atención este caso, que podría tener repercusiones significativas en las relaciones diplomáticas y en la percepción global de la situación en la región.



