El Gobierno de Eslovaquia ha anunciado la reactivación del suministro de petróleo proveniente de Rusia a través del oleoducto Druzhba, luego de haber sido reparado tras un ataque que lo dejó inoperativo en el contexto de la invasión de Ucrania por parte de Rusia, que comenzó en febrero de 2022. Este hecho marca un hito significativo en la dinámica energética de la región, ya que el oleoducto Druzhba es una de las principales vías de transporte de crudo entre Rusia y Europa Central.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Economía de Eslovaquia confirmó que el suministro se reanudó en horas de la mañana, específicamente a las 2:00 AM. En el mismo comunicado, se destacó que el petróleo ahora está siendo recibido conforme a lo establecido en el calendario diario y los parámetros técnicos necesarios para su bombeo. El ministerio también afirmó que, en colaboración con la empresa estatal Transpetrol, se está monitoreando la situación de manera constante, manteniendo comunicación con todos los actores relevantes involucrados en el proceso.
La ministra de Economía, Denisa Sakova, había anticipado el restablecimiento del suministro en sus redes sociales, indicando que el retorno del crudo a Eslovaquia estaba previsto para la primera hora del jueves. Este anuncio llega después de que las autoridades ucranianas comenzaran el proceso de llenado del oleoducto, que había estado cerrado por casi tres meses, generando así una mayor tensión en las relaciones entre los países de la Unión Europea.
El cierre del oleoducto no solo afectó a Eslovaquia, sino que también provocó críticas significativas desde Hungría y otras naciones europeas, que vieron en esta situación una amenaza a la estabilidad energética del bloque. La reactivación del suministro fue un elemento crucial para que la Unión Europea pudiera avanzar en la aprobación de un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania, además de facilitar la implementación de un nuevo paquete de sanciones hacia Rusia, que había sido objeto de un estancamiento de dos meses debido a la oposición de Hungría.
El oleoducto Druzhba, que significa "amistad" en ruso, ha sido históricamente una arteria vital para el suministro de petróleo ruso a Europa, y su estado operativo tiene implicaciones profundas no solo para la economía de Eslovaquia, sino para la seguridad energética de toda la región. La restauración del flujo de crudo podría ser vista como un alivio temporal, pero también plantea preguntas sobre la dependencia energética de Europa respecto a Rusia en un contexto de creciente inestabilidad geopolítica.
A medida que se restablecen las operaciones del oleoducto, es probable que la situación siga siendo objeto de análisis y debate en las instituciones europeas. Los Estados miembros deberán equilibrar sus necesidades energéticas con las consideraciones políticas y éticas que plantea la relación con Rusia, en un momento en que la invasión de Ucrania sigue vigente. La capacidad de Europa para diversificar sus fuentes de energía y reducir su dependencia de combustibles fósiles rusos será un tema central en los próximos meses, especialmente ante las críticas que han surgido sobre la sostenibilidad de este tipo de acuerdos en tiempos de conflicto.



