El Senado de la Nación se encuentra en la etapa final para considerar el pliego que busca prorrogar por cinco años el mandato de Carlos Mahiques como juez de la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal. Este pliego, que se encuentra a la espera de ser debatido en el recinto, ha despertado un amplio espectro de reacciones, en especial debido a la cercanía de Mahiques con el actual ministro de Justicia, a quien se le atribuye un fuerte vínculo familiar y profesional.

Carlos Mahiques, quien se presentó ante la comisión de Acuerdos del Senado, lleva más de cuatro décadas de trayectoria en el sistema judicial argentino. Durante su intervención, recordó que su carrera en la justicia comenzó en 1974 y que ha ocupado diferentes roles en varios fueros y jurisdicciones. A pocos meses de cumplir 75 años, Mahiques solicitó la prórroga de su mandato, una decisión que el presidente Javier Milei ha avalado, utilizando su facultad constitucional para permitir que el juez continúe en el cargo más allá de la edad límite establecida.

En su exposición, Mahiques subrayó la importancia de su experiencia en el sistema judicial y argumentó su solicitud de prórroga como una necesidad para continuar desempeñando un rol activo en la justicia. "Me siento con la determinación y la voluntad para seguir", afirmó, enfatizando que su permanencia en el cargo no es un nombramiento nuevo, sino una revalidación de su función. Este punto fue crucial en su defensa, dado que su continuidad ha suscitado críticas, especialmente desde sectores del peronismo.

El magistrado se defendió de las acusaciones que cuestionan su idoneidad para el cargo, asegurando que su trayectoria habla por sí misma. Mahiques hizo hincapié en que nunca ha incurrido en comportamientos inapropiados y que no se identifica con “un selecto grupo”, sino que ha trabajado al servicio del Estado. Al respecto, hizo referencia a su familia y mencionó con orgullo a sus cuatro hijos, destacando que dos de ellos estaban presentes en su presentación, lo que añade un matiz personal a su discurso.

Además, Mahiques se vio obligado a responder a las críticas que surgieron en torno a su figura, especialmente por parte de la bancada Popular, que insinuó que su permanencia podría estar alineada a intereses ideológicos. En este sentido, el juez fue claro en su rechazo a tales afirmaciones, afirmando que su carrera ha estado marcada por la ética y el compromiso con la justicia, y que las denuncias en su contra han sido desestimadas por el Consejo de la Magistratura y la justicia.

La discusión en torno al pliego de Mahiques también ha puesto de relieve la tensión política en torno a la composición del sistema judicial argentino. La decisión del Senado de evaluar su continuidad refleja no solo la confianza que el Ejecutivo deposita en Mahiques, sino también las divisiones que persisten entre los distintos bloques legislativos. La votación en el recinto se anticipa como un momento clave que podría definir el rumbo de la justicia en el país, en un contexto donde se cuestiona la independencia del poder judicial.

Finalmente, tras el debate en la comisión, el pliego de Mahiques ha obtenido las firmas necesarias para ser llevado al recinto, donde se espera que la sesión para su votación se realice en las próximas días. Este proceso no solo marcará el futuro de Mahiques en la justicia argentina, sino que también será un indicador de las dinámicas políticas que se están gestando en el actual escenario nacional.