En un contexto político marcado por la incertidumbre, los líderes de la coalición oficialista libertaria y de la oposición dialoguista se reunieron en la sede de la Unión Cívica Radical (UCR) con el objetivo de llevar adelante una sesión en el Senado el próximo miércoles 8 de julio. Esta reunión se da luego de la postergación de la sesión prevista para el pasado jueves y de la rápida desestimación de un intento similar para esta semana. La ley de propiedad privada, impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, se ha convertido en un tema prioritario, aunque su aprobación aún no está garantizada.

Para que la sesión se concrete, será necesario que los líderes de las distintas bancadas validen lo discutido en la reunión de Labor Parlamentaria, que está programada para hoy a las 13 horas. La vicepresidenta y presidenta del Senado, Victoria Villarruel, tiene la responsabilidad de activar esta reunión, que fue solicitada formalmente por Patricia Bullrich, jefa de La Libertad Avanza (LLA). Este tipo de negociaciones son comunes en la Cámara alta, donde los acuerdos políticos son esenciales para avanzar en la agenda legislativa.

Si se logra llevar a cabo la cumbre y se ratifican los acuerdos alcanzados en las últimas horas, el plan es iniciar la sesión a las 9 de la mañana del miércoles, lo que permitiría a los senadores regresar a sus provincias a tiempo. Es importante destacar que algunos legisladores, como la tucumana Beatriz Ávila, tienen compromisos en sus distritos, como la vigilia en la Casa Histórica por el 210º aniversario de la Declaración de la Independencia, un evento que contará con la presencia del presidente Javier Milei.

Los senadores buscan concluir la sesión en horas de la tarde, a pesar de que se anticipan debates sobre cuestiones de privilegio y homenajes que podrían extender la duración de la misma. Además de la ley de propiedad privada, se espera que el orden del día incluya la consideración de varios pliegos judiciales ya dictaminados. También existe la posibilidad de tratar ascensos diplomáticos que han estado pendientes desde el inicio de la gestión actual, un tema que ha generado tensiones en la Cancillería, liderada por Pablo Quirno.

En relación a la ley de propiedad privada, la iniciativa ha sido objeto de críticas y modificaciones por parte de los sectores dialoguistas. Bullrich aceleró el proceso a través de un plenario de comisiones, donde se han intercambiado numerosos borradores en un intento por llegar a un consenso que permita la aprobación final. Sin embargo, persisten dudas sobre la redacción actual del proyecto, y algunos legisladores sugirieron la posibilidad de sesionar un lunes, reflejando el clima de tensión y desconfianza que caracteriza a la Cámara alta en este momento.

Por otro lado, la ley conocida como "Hojarasca", que busca eliminar normativas obsoletas y que ya recibió el visto bueno en Diputados, podría quedar fuera de esta agenda debido a la presión por el tiempo. Los aliados habían advertido a Bullrich que, de los proyectos presentados por el Ejecutivo, se abordarían uno por sesión. Aunque están dispuestos a hacer una excepción en este caso particular, prefieren actuar con cautela para asegurar que se cumpla el compromiso de finalizar la sesión más temprano de lo habitual.