La capital francesa se convierte en un punto de encuentro cultural con la inauguración de la muestra 'Animalia', que abre sus puertas este miércoles en el Hôtel de la Marine, situado en la icónica plaza de la Concordia. Esta exposición, que abarca un vasto periodo histórico que va desde las civilizaciones precolombinas hasta el antiguo Egipto y la China milenaria, propone una reflexión profunda sobre el simbolismo que los animales han tenido en diversas culturas a lo largo de los siglos. Con más de 120 piezas provenientes de la prestigiosa Colección Al Thani, que pertenece a la familia real de Catar, la muestra ofrece a los visitantes una visión integral de la relación entre los seres humanos y el mundo animal durante más de cinco mil años y a través de cuatro continentes.
El jaguar emerge como el protagonista indiscutido de la sección dedicada a las culturas precolombinas, donde se exhiben impresionantes obras que reflejan la importancia de este felino en la cosmovisión de las antiguas sociedades americanas. Entre estas, destaca un ornamento nasal de oro de la civilización mochica, que data de los siglos I al V, y que toma la forma de un jaguarundí. Esta pieza, con sus colmillos blancos y ojos de sodalita, no solo es un testimonio del arte antiguo, sino que también simboliza la conexión entre el poder terrenal y lo sagrado, un tema recurrente en la espiritualidad de estas culturas.
Además del ornamento mochica, el recorrido incluye una máscara maya, datada entre los siglos III y VII, que presenta un tocado elaborado con piel de jaguar. También se exhibe un colgante antropomorfo de la cultura tolima, que fusiona características humanas con las del jaguar, ilustrando así una noción de transformación que era fundamental en la práctica chamánica. Estos objetos, como explica Hélène de Givry, responsable de contenidos científicos de la colección, reflejan la dualidad de los mundos superior e inferior y la forma en que los antiguos pueblos veían al jaguar como un vehículo de poder y espiritualidad.
Uno de los aspectos más fascinantes de 'Animalia' es la forma en que establece diálogos entre diferentes culturas. En una sala dedicada al tema del poder, la obra mochica del jaguarundí comparte espacio simbólicamente con un recipiente ceremonial del rey babilonio Nabucodonosor II, adornado con un león, y con una hebilla china en forma de tigre. Este encuentro entre tres grandes depredadores de tres civilizaciones distintas resalta no solo la diversidad cultural, sino también las similitudes en la representación de la autoridad y el poder a lo largo de la historia.
Otra pieza notable de la colección es una cabeza de mono capuchino mochica, que ha sido transformada en un colgante. Realizada en oro y cobre, con incrustaciones de crisocola y sodalita, esta obra destaca por su expresividad, gracias a sus ojos verdes y su boca entreabierta. Este tipo de piezas no solo enriquece la muestra, sino que también invita al espectador a reflexionar sobre la importancia de los animales en las tradiciones artísticas y espirituales de las civilizaciones precolombinas.
La exposición 'Animalia' no solo es un recorrido visual, sino también un viaje a través de la imaginación humana, que invita a los visitantes a explorar cómo diferentes culturas han interpretado y representado a los animales a lo largo del tiempo. Desde babuinos egipcios hasta caballos imperiales, pasando por leones mesopotámicos y tigres de la China antigua, la muestra es una celebración de la diversidad y la riqueza del arte antiguo. Cada pieza exhibida cuenta una historia, tejiendo una narrativa que trasciende el tiempo y el espacio, y que nos conecta a todos a través de nuestra relación con el mundo animal.



