La llegada de Nahuel Gallo a Argentina marca el fin de 448 días de incertidumbre y angustia para su familia. Este gendarme argentino estuvo detenido en Venezuela desde diciembre de 2024, y su retorno fue celebrado por sus seres queridos en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza en la madrugada del lunes.

El reencuentro fue un momento cargado de emoción, especialmente para su esposa, María Alexandra Gómez, quien compartió su alegría a través de las redes sociales. "Gracias, Dios mío… gracias por este milagro, por este regalo que vuelve a darnos vida", expresó, reflejando la magnitud de la experiencia vivida durante este difícil período.

La noticia de su liberación llegó de manera gradual a la familia, comenzando con un mensaje que alertó a su abogada y suegra, Yalitza García, sobre la inminente libertad de Gallo. El abrazo entre él y su hijo Víctor, quien cumplió tres años hace poco, fue uno de los momentos más conmovedores de la jornada, rodeados de amigos y autoridades, incluyendo a la ministra de Seguridad y otros funcionarios. La recuperación física y emocional de Nahuel ahora se convierte en la prioridad familiar, mientras recibe atención médica para superar las secuelas de su detención.