La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires se encuentra en el centro de una intensa negociación con el fin de aprobar la ampliación del Presupuesto 2026, un pedido realizado por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, en respuesta al aumento de la inflación que se ha registrado durante el primer cuatrimestre del año. Este proceso se desarrolla en un clima de incertidumbre y tensiones políticas, donde el oficialismo, apoyado por la UCR y el sector larretista, se esfuerza por reunir los votos necesarios para avanzar en la propuesta, a pesar de la oposición firme de La Libertad Avanza y del peronismo.

La sesión, que estaba programada para comenzar a las 11:00, finalmente dio inicio con un retraso considerable, comenzando poco después de las 13:00. Con 45 legisladores presentes al inicio, el panorama parecía favorable para el oficialismo, pero a medida que transcurría la jornada, varios legisladores comenzaron a llegar, lo que generó dudas sobre la capacidad del bloque que lidera Silvia Lospennato para alcanzar la mayoría requerida. De esta manera, la situación se volvió más compleja, y las negociaciones se intensificaron, ya que cada voto cuenta en este crucial momento.

El proyecto, que fue aprobado en la Comisión de Presupuesto gracias al apoyo del radicalismo y a la disidencia parcial de un grupo liderado por Pilar Ramírez, busca incorporar 2.6 billones de pesos al gasto anual, lo que representa un incremento del 15.5% respecto a lo previamente estipulado. Esta cifra se ha calculado en función de la meta inflacionaria proyectada por el Gobierno de Javier Milei, que se estimaba en un 10.1% para todo el año 2026, pero que ya ha sido superada en los primeros meses del año.

Desde el oficialismo, se argumenta que la ampliación es necesaria debido al aumento de precios que afecta a la economía. Jorge Macri ha señalado que la inflación en abril ya ha superado las proyecciones iniciales, lo que justifica la necesidad de ajustar el presupuesto. Sin embargo, la oposición ha expresado su desacuerdo con esta lógica, acusando al Gobierno de trasladar el costo de la ampliación a los contribuyentes sin realizar ajustes significativos en la política impositiva.

El bloque del peronismo ha manifestado su intención de votar en contra de la iniciativa, afirmando que no apoyarán los cambios propuestos por Macri. Este sector sostiene que la propuesta actual no aborda de manera integral la problemática fiscal y que la carga adicional recaerá sobre los ciudadanos, lo que genera un rechazo unánime en sus filas. Este escenario complica aún más las aspiraciones del oficialismo, que necesita forjar alianzas estratégicas para asegurar la aprobación de la ampliación.

Por otro lado, La Libertad Avanza también ha dejado en claro su oposición al aumento del presupuesto, en línea con la postura del presidente Javier Milei. A pesar de su resistencia, desde el PRO se espera poder cambiar esta postura a través de negociaciones que incluyan la adhesión a iniciativas libertarias, como el RIGI y el RIMI, así como modificaciones a la ley impositiva propuesta por Pilar Ramírez. Esta estrategia podría abrir un camino para sumar apoyos, aunque el tiempo es un factor crucial en este proceso político.

Ante esta situación, la jefa del bloque libertario propone aumentar los topes de exención de Ingresos Brutos en un 7.5% para mitigar el impacto negativo que la inflación está causando en las actividades comerciales. Este planteo cuenta con el respaldo de un dictamen de mayoría, lo que puede complicar aún más la negociación para el oficialismo, que se encuentra en una encrucijada política en la búsqueda de los votos que le permitan avanzar con su agenda legislativa. La jornada promete ser larga y tensa, con una incertidumbre que se cierne sobre el futuro del Presupuesto 2026.