La ciudad de Rosario fue el escenario elegido para una importante cumbre de intendentes de diversas provincias argentinas, quienes se congregaron este miércoles con el objetivo de elevar su voz en reclamo de mayores recursos a la Nación. En este encuentro, que se enmarca dentro de las actividades del Consejo Federal de Intendentes (COFEIN), los alcaldes pusieron un énfasis particular en la necesidad de coparticipación del impuesto a los combustibles y en la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). En un contexto donde la presión fiscal y la crisis económica afectan a los gobiernos locales, los intendentes destacaron la urgencia de obtener respuestas concretas ante las demandas de sus comunidades.
El evento, que tuvo como anfitrión al intendente rosarino Pablo Javkin, reunió a un variado grupo de jefes comunales de todo el país, entre ellos figuras reconocidas como Daniel Passerini de Córdoba, Ulpiano Suárez de Mendoza, y Rosario Romero de Paraná. Durante la reunión, los intendentes reafirmaron el tono crítico que habían adoptado en encuentros previos, el más reciente de los cuales se celebró a fines de marzo en Paraná, donde denunciaron una situación de "asfixia financiera crítica" provocada por las decisiones del gobierno de Javier Milei. Este encuentro fue también un llamado de atención para los gobernadores, quienes tienen un rol crucial en la distribución de recursos.
La discusión se centró en las dificultades que enfrentan los municipios debido a la reducción de fondos provenientes de la Nación, especialmente en lo que respecta al impuesto a los combustibles y los Aportes del Tesoro Nacional. Además, los intendentes manifestaron su preocupación por los recortes en áreas fundamentales como educación, salud y discapacidad. En un comunicado emitido tras la reunión, los jefes comunales expresaron que "mientras el poder central se refugia en la frialdad de las métricas macroeconómicas, nosotros gestionamos la urgencia diaria". Esta frase resume la distancia que sienten con respecto a un gobierno que, según ellos, parece desentenderse de la realidad cotidiana de los ciudadanos.
Los intendentes, aunque reconocen la importancia del equilibrio fiscal, alertaron sobre lo que consideran un enfoque "ilegal e inmoral" al financiarlo mediante la reducción de recursos a las provincias y municipios. Aseguraron que la retención de fondos destinados a salud, educación y discapacidad no representa un ahorro, sino más bien "un incumplimiento de la ley que castiga a quienes producen". Reiteraron su demanda de que se restituya el dinero que sus comunidades generan y que actualmente el Ejecutivo Nacional retiene de manera arbitraria.
En un análisis más profundo, los intendentes recordaron que durante el primer cuatrimestre del año 2026, el único impuesto que logró superar la inflación fue precisamente el Impuesto sobre los Combustibles, el cual es recaudado por el Gobierno Nacional. Sin embargo, señalaron que estos recursos no son utilizados para el financiamiento del transporte público en el interior del país, ni tampoco para el mantenimiento de las rutas nacionales, lo que agrava aún más la situación de los municipios.
Por último, además de dirigir sus críticas al Gobierno Nacional, los intendentes también hicieron un llamado a la acción legislativa, instando al Congreso a abordar una agenda que incluya el tratamiento de proyectos que aseguren la coparticipación del Impuesto a los Combustibles a los municipios. Esta demanda se enmarca en un contexto donde los gobiernos locales se ven cada vez más presionados por la falta de recursos, lo que pone en riesgo su capacidad de respuesta ante las necesidades de la población. La cumbre en Rosario no solo sirvió como un espacio de diálogo, sino que también se convirtió en un grito de alerta sobre la situación crítica que viven muchas comunidades argentinas.



