En un reciente congreso celebrado en Edimburgo, el Partido Nacional Escocés (SNP) aprobó de manera unánime una moción que solicita al Gobierno del Reino Unido que inicie los trámites para la independencia de Escocia. Este avance se produce en un contexto donde se discuten las competencias limitadas del SNP, que actualmente gobierna la región.

La moción fue presentada por el concejal Norman MacLeod, quien argumentó que la percepción de que Escocia depende económicamente del resto del Reino Unido es un mito. Según MacLeod, Escocia contribuye significativamente al país a través de sus recursos naturales como el petróleo y el gas, así como en el sector de las energías renovables. "El único problema que enfrenta Escocia es la riqueza que generaremos al ser independientes", afirmó durante su discurso.

Además, MacLeod instó a los británicos a prepararse para un futuro sin los subsidios escoceses, mientras que su compañero Alex Orr destacó la necesidad de que un gobierno responsable se prepare ante cambios significativos. La moción sugiere que Escocia no solo cambiaría su estatus político, sino que también afectaría aspectos como la política exterior y la economía. Actualmente, los sondeos indican que el apoyo a la independencia se sitúa en un 46%, un tema que ha resurgido con fuerza tras el Brexit, a pesar de que en 2014 el 55% de los escoceses votó por permanecer en el Reino Unido.