En el ámbito financiero argentino, el llamado "riesgo kuka" ha cobrado relevancia en las últimas semanas, especialmente en relación al rendimiento de los bonos en dólares. Varios funcionarios, incluyendo al presidente Javier Milei, han mencionado este concepto, lo que ha llevado a los analistas a evaluar cómo este riesgo influye en la cotización de los títulos soberanos.
Para entender el impacto del riesgo político, se ha realizado un análisis sobre la probabilidad implícita que el mercado asigna a diferentes escenarios. Se ha tomado como referencia la tasa de los bonos de corto plazo, específicamente el AO27, y se ha aplicado esta tasa al flujo de fondos del bono más líquido del mercado, el AL30. Este enfoque permite estimar un precio teórico para el AL30, que se sitúa en torno a los 65,40 dólares por título, bajo la suposición de continuidad política hasta 2031.
Sin embargo, en el caso de que se produzca un cambio hacia un gobierno con políticas más cercanas al kirchnerismo, el análisis sugiere que el precio del AL30 podría bajar a 41,90 dólares. Actualmente, el precio en el mercado ronda los 61 dólares, lo que indica que el mercado está asignando un 20% de probabilidad a un cambio de rumbo político y un 80% a la continuidad de las políticas actuales. Así, la relación riesgo-retorno se muestra asimétrica, con una posible ganancia del 8% en caso de continuidad, y una potencial pérdida del 31% si se concreta un giro político.



