El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, cuestionó dos decisiones judiciales que suspendieron operaciones de las Fuerzas Armadas dirigidas por el Ejecutivo. Una de las medidas cautelares detuvo un operativo aéreo contra un campamento de una estructura armada debido a la posible presencia de menores de edad entre sus integrantes o en el lugar previsto para el ataque.
La otra resolución judicial frenó la fumigación de campos en el departamento de Putumayo, en el sur del país y en la zona fronteriza con Ecuador y Perú. El mandatario sostuvo que ambas decisiones interfieren con atribuciones propias del Poder Ejecutivo y adelantó que su Gobierno recurrirá a la Justicia para intentar revertirlas.
“Respeto a la justicia, pero sin sustituir las competencias del presidente de la República”, afirmó De la Espriella durante un discurso. El jefe de Estado también señaló que “las decisiones judiciales se respetan y las órdenes vigentes se cumplen”, aunque remarcó que acatar una resolución no impide cuestionarla mediante los mecanismos previstos por la Constitución y las leyes.
En ese sentido, sostuvo que al presidente le corresponde conducir la fuerza pública, conservar y restablecer el orden público y dirigir las operaciones de guerra. Al mismo tiempo, reconoció que esas facultades deben ejercerse dentro de los límites establecidos por la Constitución, los derechos fundamentales y el Derecho Internacional Humanitario. Para el mandatario, el debate se vincula con la diferencia entre el control judicial de las acciones estatales y la sustitución de las competencias presidenciales.



