El año 2026 se perfila como un período atípico para la política argentina, ya que no habrá elecciones programadas. En este contexto, tanto el oficialismo de La Libertad Avanza como diversas corrientes del peronismo están en proceso de redefinición y negociación en el Congreso. El Gobierno tiene como objetivo afianzar su propuesta mediante reformas legislativas significativas y, al mismo tiempo, parte de la oposición se encuentra en la búsqueda de una fuerza unificada que le permita competir por el poder en el futuro cercano.

Concentrados en los resultados de su modelo económico y la esperanza de que sus efectos sean visibles para la ciudadanía, los miembros del Gobierno se reunirán nuevamente el lunes para delinear la estrategia que permitirá el envío al Congreso del paquete legislativo anunciado por el presidente Javier Milei el 1 de marzo pasado. En esta reunión se buscará definir los tiempos y el contenido de los proyectos a presentar.

El enfoque del oficialismo estará centrado en la eliminación de impuestos como una vía para que "los beneficios del nuevo modelo comiencen a percibirse" en una sociedad que enfrenta la pérdida de poder adquisitivo y un incremento en el desempleo. La reforma electoral se ha identificado como una de las prioridades iniciales, lo que permitiría trabajar en conjunto con los gobernadores, dado que este año no habrá elecciones y no existirá la presión de las encuestas. Posteriormente, se prevé presentar la reforma impositiva, que incluye la reducción del impuesto a las Ganancias para empresas y la eliminación del impuesto al cheque, entre otros puntos.