La Cámara de Diputados se enfrenta a un momento de incertidumbre en su agenda legislativa, especialmente en lo que respecta a la eliminación de las PASO. Aunque se anticipaba una jornada clave que podría haber transformado el panorama político, la renuncia de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete ha desviado la atención de los legisladores. Este evento, en lugar de ser el disparador de una serie de decisiones importantes, resultó en la cancelación de las reuniones de comisión que estaban programadas para discutir una posible interpelación al funcionario, quien se encontraba bajo investigación por enriquecimiento ilícito.

La salida de Adorni también generó un alivio temporal en las relaciones entre los aliados del oficialismo, que habían alcanzado un punto crítico la semana pasada. El ex presidente Mauricio Macri había declarado en un evento que el PRO estaba dispuesto a avanzar en su destitución en ambas Cámaras, lo que provocó tensiones adicionales. La UCR, por su parte, había manifestado la intención de respaldar al PRO en esta cruzada, evidenciando una falta de alternativas para evitar un enfrentamiento directo con la Casa Rosada.

Con la situación de Adorni fuera de la agenda, los legisladores libertarios ven la oportunidad de revitalizar su influencia en el ámbito legislativo, apoyados por recientes victorias como la media sanción del proyecto Súper RIGI, destinado a fomentar inversiones en sectores emergentes, así como la aprobación del pago a un grupo de holdouts. Sin embargo, el futuro inmediato depende del Senado, donde se han acumulado numerosos proyectos a la espera de tratamiento.

En la Cámara alta, se prevé una serie de novedades relacionadas con la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que incluye medidas para agilizar desalojos y modificar la legislación sobre la venta de tierras a extranjeros. También están en juego iniciativas como la nueva ley de discapacidad, reformas a las leyes de salud mental y etiquetado frontal, así como la Ley General de Sociedades, que ha suscitado un intenso debate a nivel internacional. No obstante, el tema más candente continúa siendo la reforma política, que abarca la posible eliminación de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).

Aunque algunos en el bloque violeta expresan optimismo sobre la posibilidad de que Cristian Santilli logre avanzar en la suspensión de las PASO, parece que la eliminación total de este sistema ya no es una opción viable debido a la falta de consenso entre los distintos sectores políticos. La discusión se ha centrado más en la suspensión que en la eliminación, marcando un cambio en la estrategia de negociación.

Un dato que podría jugar a favor de la reforma es la presencia de 14 gobernadores en la ceremonia de jura del nuevo jefe de Gabinete, lo que se interpreta como un signo positivo para el avance de las iniciativas políticas. Gobernadores como Raúl Jalil (Catamarca), Leandro Zdero (Chaco) y Martín Llaryora (Córdoba) han mostrado su apoyo, lo que podría facilitar el camino hacia la reforma política si logran alinearse con el oficialismo. En este contexto, la interrelación entre el poder ejecutivo y los gobernadores se vuelve crucial, ya que una masa crítica de apoyo podría allanar el terreno para cambios significativos en la legislación.

Así, la Cámara de Diputados se encuentra en una encrucijada, donde las decisiones a tomar en las próximas semanas tendrán un impacto profundo en el futuro político del país. La atención ahora se centra en cómo el Senado abordará los temas pendientes y si logrará destrabar la situación en torno a las PASO, que continúa siendo un tema de debate candente en el ámbito político argentino.