La investigación contra Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, por presunta retención indebida de aportes al fisco nacional, se encuentra en una encrucijada judicial. Un tribunal de apelaciones, que actualmente solo cuenta con dos jueces titulares, deberá decidir sobre la apelación presentada por la defensa del dirigente, quien busca su sobreseimiento.
El juez en lo penal económico, Diego Amarante, había rechazado previamente el cierre del caso, lo que llevó a los abogados de Tapia a recurrir a la Cámara Nacional en lo Penal Económico. Este organismo evaluará si existen fundamentos suficientes para continuar con la causa, en la que la defensa argumenta la inexistencia de delito, mientras que la querella y la fiscalía sostienen lo contrario, apoyando la decisión del juez Amarante.
El contexto de la causa se complica debido a la falta de jueces en el fuero penal económico, donde hay cuatro vacantes de un total de seis. Esto ha generado que, en ocasiones, el tribunal de apelaciones dependa de magistrados que provienen de otras jurisdicciones, lo que podría demorar aún más el avance de la investigación. La apelación ya ha sido concedida, y la defensa argumenta que, dado que el Estado no puede exigir el cobro de la deuda civil, no se configura un delito.



