La política argentina atraviesa un momento de incertidumbre, marcado por la ansiedad que genera el fenómeno del postmileísmo. En este contexto, un dirigente de la oposición ha expresado una inquietante reflexión: "Larreta en 2022 estaba armando el Gabinete, y ahora es legislador porteño". Esta afirmación resume una preocupación que ha comenzado a calar hondo en el sistema político actual: la posibilidad de precipitarse hacia las elecciones de 2027 puede resultar tan perjudicial como la tardanza en establecer alianzas y estrategias.
Desde que Javier Milei asumió la presidencia, el clima político ha cambiado radicalmente. Los actores tradicionales han comenzado a moverse en un ambiente electoral que aún es incierto, sin saber si la administración de Milei enfrentará una crisis momentánea o una erosión más sustancial en su apoyo popular. En este marco, Axel Kicillof ha empezado a mostrarse en modo campaña, lo que no está exento de conflictos internos en el peronismo, mientras que el exgobernador sanjuanino, Sergio Uñac, ha manifestado su intención de competir en 2027, sumando más tensión al panorama.
Por otro lado, el PRO ha comenzado a evaluar su posición respecto a la administración libertaria. En este momento, la estrategia parece ser encontrar la distancia adecuada para no quemarse con un fuego que, a primera vista, parece más dañino que beneficioso. Esta coyuntura se desarrolla en un escenario donde las reglas del juego electoral aún son inciertas, especialmente tras el envío al Congreso del proyecto de reforma política por parte de La Libertad Avanza, que propone la eliminación de las PASO.
Sin embargo, en el oficialismo se reconoce que la posibilidad de aprobar esta iniciativa está muy lejos de concretarse, dado que no se cuentan con los 37 votos necesarios en el Senado. La mayoría de los actores políticos anticipan que continuarán las primarias, especialmente considerando que la eliminación de las PASO podría beneficiar a un oficialismo que necesita reunir al espectro de la centroderecha bajo una misma bandera, al tiempo que debe enfrentarse a un peronismo fragmentado y debilitado.
Patricia Bullrich, líder del PRO, ha intentado desvincular la discusión sobre las PASO de la propuesta de Ficha Limpia, un tema que ha capturado la atención de diversas fuerzas políticas. Sin embargo, hay voces dentro de La Libertad Avanza que abogan por tratar ambos temas en conjunto, lo que refleja las tensiones internas dentro del espacio. Las discusiones sobre el futuro de las primarias se entrelazan con las estrategias de las distintas fuerzas políticas, lo que complica aún más el panorama.
Un elemento que influye en este reordenamiento anticipado es la notable caída en la imagen del presidente y en la aprobación de su gestión. La situación se ha visto agravada por el escándalo que rodea a Manuel Adorni, quien está siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Este caso ha socavado uno de los pilares fundamentales de La Libertad Avanza: su discurso anticasta, que ha visto cómo el término ha prácticamente desaparecido del léxico de la fuerza política. Estos cambios en la percepción pública han llevado a los principales partidos a cuestionar la eliminación de las PASO, lo que podría tener repercusiones significativas en la configuración del mapa político argentino hacia 2027.



