El gobierno estadounidense emitió una alerta este lunes sobre un posible aumento en los ataques por parte de Irán y sus aliados en la región, tras el fallecimiento del líder supremo Ali Khamenei. Según un informe de la Oficina de Inteligencia y Análisis del Departamento de Seguridad Nacional, se considera "probable" que Teherán y sus grupos afines lleven a cabo atentados selectivos en territorio estadounidense, aunque no se prevé un ataque masivo inminente.
El documento destaca que la amenaza más urgente proviene de ciberataques de menor escala, incluyendo sabotajes a sitios web y ataques de denegación de servicio. Se prevé que grupos de "hacktivistas" relacionados con Irán intenten comprometer sistemas informáticos en Estados Unidos en respuesta a la muerte de Khamenei y al incremento de la actividad militar conjunta de Estados Unidos e Israel.
Pese a que el riesgo de atentados a gran escala se considera bajo, persiste la posibilidad de incidentes dirigidos contra infraestructuras críticas y objetivos estratégicos. En este marco, se anticipa un aumento en los ataques en Irán en las próximas 24 horas, mientras que la primera fase de ataques aéreos ha debilitado las capacidades defensivas del país. El presidente Donald Trump enfatizó que la ofensiva militar aún no ha alcanzado su punto máximo y que no hay un plazo definido para su finalización.



