El economista Salvador Di Stéfano, conocido por su cercanía al presidente Javier Milei, ha realizado un pronóstico optimista respecto a la inflación de abril, sugiriendo que esta se ubicará por debajo de los niveles alcanzados en marzo. En sus declaraciones a medios radiales, Di Stéfano argumentó que esta expectativa se fundamenta en una serie de factores estacionales y ciertos aumentos de precios que, según su análisis, no deberían replicarse con la misma magnitud en el próximo mes. Esta afirmación llega en un contexto en el que la inflación ha sido un tema recurrente en la agenda económica del país, generando preocupación tanto en el gobierno como entre los ciudadanos.
El economista subrayó que el mes de marzo suele ser particularmente complicado debido a la estacionalidad. En este sentido, hizo hincapié en el impacto que tiene el inicio del ciclo escolar, que tradicionalmente eleva los costos en el rubro de educación, un componente relevante del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Esto sugiere que parte de la presión inflacionaria observada en marzo podría ser atenuada en abril, cuando los efectos de esos aumentos estacionales se diluyan.
Además, Di Stéfano se refirió a la fuerte alza que experimentaron los precios de la carne en marzo, que, según datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), alcanzaron un incremento del 10,6% en el área metropolitana. Este aumento en el precio de la carne tuvo un efecto significativo en el índice general de inflación, elevando las preocupaciones sobre el control de los precios en un contexto donde el consumidor ya se encuentra golpeado por el alza en los costos de vida.
El economista también destacó que los precios regulados, los cuales incidieron en el aumento de marzo, no se repetirán con la misma intensidad en abril. Este análisis sugiere que el gobierno podría estar en condiciones de controlar la inflación en un momento en que la economía atraviesa desafíos significativos, incluidos factores externos como el conflicto en Medio Oriente, que podrían alterar aún más las dinámicas de precios, en especial el del petróleo.
En relación a la inflación de marzo, que se ubicó en un 3,4% y acumuló un 9,4% en el primer trimestre, Di Stéfano enfatizó que la tendencia a la baja en los precios dependerá en gran medida de la política monetaria del gobierno. Afirmó que si se mantiene constante la cantidad de dinero en circulación, no habría razones para que la inflación se descontrole, aunque reconoció que si algunos precios se tornan incontrolables, esto podría desembocar en un escenario recesivo. Este análisis plantea interrogantes sobre cómo el gobierno podrá equilibrar la oferta monetaria sin afectar el crecimiento económico.
Por otro lado, el economista anticipó que, a medida que avancen los meses, es probable que se produzca una corrección en los márgenes de rentabilidad, lo que podría llevar a las empresas a ajustar sus precios. “Con el tiempo, será necesario readecuar los precios y aceptar márgenes de ganancia más reducidos”, indicó, lo que podría tener un impacto directo en el consumidor, que ya enfrenta un escenario de alta inflación.
Finalmente, Di Stéfano defendió la idea de que el mercado tiende a autorregularse, sugiriendo que los precios fluctúan de acuerdo a la dinámica del mercado. Este enfoque contrasta con la política económica de la administración anterior y plantea un futuro incierto en términos de estabilidad de precios. "Es fundamental adaptarse a esta nueva realidad donde los precios cambian en función de la oferta y la demanda", concluyó, dejando entrever que las lecciones del pasado aún resuenan en la economía actual.



