El expresidente Eduardo Duhalde hizo su reaparición pública en La Plata durante un encuentro que simboliza un movimiento más amplio dentro del Partido Justicialista (PJ). Este evento se llevó a cabo con la intención de consolidar un frente de unidad que se proyecta hacia el año 2027, fundamentado en la premisa de que "no sobra nadie" en el proceso de reconstrucción del peronismo. La cena en honor al exmandatario se convirtió en un espacio propicio para explorar un reordenamiento político en la provincia de Buenos Aires, donde la meta principal es tender lazos entre sectores que han estado divididos y establecer una estrategia común, sin exclusiones, que incluya a aquellos líderes que se alejaron en la última década pero que aún poseen influencia territorial.
La cita fue organizada por el intendente de La Plata, Julio Alak, quien reunió a más de 50 dirigentes en el camping del Sindicato de Pasteleros, ubicado en Villa Elisa. Este encuentro se prolongó hasta altas horas de la madrugada y congregó a un variado grupo de exintendentes, exministros, legisladores y referentes sindicales, todos ellos bajo una premisa que resonó entre los asistentes: "volver a casa". Esta idea subraya la necesidad de unificar esfuerzos para fortalecer el peronismo a medida que se acerca el año electoral, con un enfoque en la inclusión de aquellos que han sido parte de la historia reciente del partido.
Cercanos al jefe comunal señalaron que el objetivo es reintegrar a aquellos compañeros valiosos que han ocupado cargos importantes en el pasado, ya sea como ministros, intendentes o legisladores. Se trata de figuras políticas con una trayectoria significativa que el peronismo no puede permitirse ignorar en un contexto donde la competencia electoral se intensifica. La presencia de Duhalde, acompañado por Hilda "Chiche" González, actuó como un catalizador para la reunión, planteando un espacio de encuentro que busca revitalizar un sector del peronismo que aspira a recuperar peso político, tanto en términos de representación territorial como de conocimientos técnicos.
"La reivindicación de Duhalde es un mensaje contundente", comentaban los presentes en las mesas del encuentro de Villa Elisa, interpretando que para que el peronismo pueda ser competitivo en las próximas elecciones de 2027, es crucial recuperar a aquellos que han demostrado capacidad de gestión en momentos de crisis y poseen un conocimiento profundo del territorio. Este llamado a la integración se extiende incluso a aquellos que en su momento decidieron alejarse hacia otros grupos políticos, como el Frente Renovador o el PRO.
Esta tendencia de apertura y unidad se inscribe en un contexto más amplio dentro del peronismo, que se ve reflejado en las recientes acciones de figuras como la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien ha buscado acercamientos con Miguel Ángel Pichetto, y en las propuestas de Sergio Massa de dejar atrás los "rifles sanitarios" para ampliar el espectro político. El objetivo es avanzar hacia una confluencia donde las divergencias internas queden subordinadas a un objetivo común, lo cual podría resultar clave para enfrentar el panorama electoral venidero.
La reunión reunió a importantes nombres que han manejado sectores estratégicos del poder en la provincia. Entre los asistentes se encontraban exintendentes como Baldomero "Cacho" Álvarez de Olivera (Avellaneda), Raúl "Vasco" Othacehé (Merlo), Julio Pereyra (Florencio Varela), Alfredo "Tati" Meckievi (Dolores) y Jorge Villaverde (Almirante Brown), así como al exdiputado Isidoro Laso, quien representa a Bolívar. También se hicieron presentes diversos dirigentes con experiencia en gestión y en el interior, como Haroldo Lebed (exintendente de Patagones y exministro de Agricultura), y otros referentes como Carlos Bonicatto (La Plata), Mirtha Cure (Junín) y varios más que aportan su trayectoria al movimiento.
El componente técnico-político estuvo también presente en la cita, con la participación de exministros de Economía como Jorge Remes Lenicov y Gerardo Otaño. Esta diversidad de voces y experiencias sugiere un esfuerzo consciente por parte del peronismo para articular un esquema de trabajo conjunto que pueda hacer frente a los desafíos del futuro. A medida que se aproxima el ciclo electoral, el desafío será consolidar esta unidad y traducirla en una propuesta política atractiva que logre captar tanto a los votantes tradicionales como a aquellos que se han distanciado del partido en años recientes.



