El ex presidente Mauricio Macri enfrenta un desafío significativo en su carrera política, tras perder el control del PRO en Córdoba, uno de los distritos clave en el mapa electoral argentino. Esta situación se produce en un contexto de creciente presión interna y externa, donde el PRO ha visto cómo algunos de sus miembros más destacados, como Luis Juez, se han alineado con otras fuerzas políticas, como La Libertad Avanza. Este escenario complica su estrategia electoral de cara a las elecciones de 2027, poniendo en riesgo su influencia en uno de los principales bastiones del partido.

El pasado domingo, la interna del PRO en Córdoba se llevó a cabo en medio de un contexto tumultuoso, marcado por la nulidad de tres intervenciones de carácter nacional que habían sido impugnadas por la Justicia Electoral. A pesar de estos obstáculos, los afiliados del PRO cordobés se movilizaron y participaron en una votación que se desarrolló en más de 40 establecimientos entre las 10 y las 16 horas. La lista encabezada por Oscar Agost Carreño, quien se ha posicionado como un férreo opositor a Macri dentro del partido, logró imponerse, designando a Óscar Tamis como nuevo presidente del PRO provincial.

La elección se llevó a cabo de manera ordenada, cumpliendo con todas las normativas establecidas por el partido y supervisada por la Junta Electoral. Los departamentos de Capital, San Justo, Colón y Santa María fueron los que registraron la mayor afluencia de votantes, lo que demuestra un interés significativo por parte de la base del partido en las decisiones internas. Este proceso no solo refleja una votación, sino que simboliza una reafirmación del derecho de los afiliados a elegir sus representantes en un ambiente de transparencia y legalidad.

Desde la lista ganadora, se emitió un mensaje claro sobre la importancia de la democracia interna, enfatizando que esta no debe ser cuestionada o condicionada desde el exterior. "La democracia interna no se cuestiona desde afuera ni se condiciona con denuncias mediáticas; se ejerce participando", afirmaron, en referencia a la judicialización que había promovido Macri desde Buenos Aires. Este mensaje resalta un cambio en la percepción de los afiliados, quienes optaron por reafirmar su voz en las urnas en lugar de ceder a las presiones externas.

En un giro inesperado, la elección también estuvo marcada por la ausencia de opciones de la lista oficialista alineada con Macri. Las boletas de su línea no estuvieron disponibles en los cuartos oscuros, lo que limitó la elección a una sola opción visible, generando críticas sobre la falta de pluralidad en el proceso electoral. A pesar de que la lista de Macri había presentado múltiples reclamos y recursos judiciales, todos fueron desestimados, lo que dejó al partido sin una representación efectiva en esta interna.

La situación se complica aún más para Macri, quien había intentado mantener un control férreo sobre el partido a través de la implementación de sus propias líneas internas, como "Somos PRO". Sin embargo, estas iniciativas fueron desautorizadas por la Junta Electoral por no cumplir con las normativas de diseño de boletas. La legisladora Patricia Botta, a pesar de su vinculación con el sector macrista, participó en la votación, lo cual indica un posible quiebre en la lealtad dentro del PRO.

Con Rodríguez Machado asumiendo el liderazgo de la Asamblea del PRO, se abre un nuevo capítulo en la historia del partido en Córdoba. Este cambio de mando no solo representa una reconfiguración del poder dentro del PRO, sino que también podría tener repercusiones significativas en la estrategia electoral de Macri a nivel nacional. La pérdida de control en este bastión clave plantea interrogantes sobre el futuro del líder del PRO y su capacidad para mantener su influencia en el panorama político argentino a medida que se acercan las elecciones de 2027.