Recientes ataques con drones han impactado en tres instalaciones de Amazon Web Services (AWS) en el golfo Pérsico, lo que ha generado serios inconvenientes en la infraestructura de la empresa en la región. Según lo que ha comunicado AWS, estos incidentes, que afectaron a centros en Emiratos Árabes Unidos y Baréin, han causado daños significativos a las estructuras y a los sistemas eléctricos fundamentales para el funcionamiento de sus servicios.
Las labores de extinción de incendios, necesarias tras los ataques, han contribuido a agravar la situación, ya que el uso de agua para controlar el fuego ha provocado daños adicionales en las instalaciones. La multinacional está trabajando para restablecer la operatividad de los servicios afectados, aunque advierte que la recuperación podría llevar tiempo debido a la magnitud de los daños y la necesidad de reparaciones complejas.
En medio de este panorama incierto, AWS ha recomendado a sus clientes considerar la posibilidad de trasladar sus operaciones a otras regiones para asegurar la continuidad de sus servicios. A pesar de que no se han reportado víctimas entre el personal o los usuarios, se han implementado protocolos de emergencia y contención en respuesta a los ataques, que han interrumpido las actividades en los centros afectados. La compañía ha señalado que continuará informando a sus clientes sobre la evolución de la situación, mientras subraya la importancia de contar con planes de contingencia ante el contexto inestable en Oriente Próximo.



