El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha confirmado recientemente daños en las instalaciones de acceso a la planta nuclear de Natanz, ubicada en el centro de Irán. A pesar de estos daños, el organismo asegura que no existen consecuencias radiológicas derivadas de los mismos. Esta evaluación se realizó utilizando imágenes satelitales y concluye que la estructura subterránea no ha sufrido deterioros adicionales tras los ataques denunciados por el gobierno iraní.
El OIEA recordó que la planta de Natanz ya había experimentado daños significativos durante el conflicto de junio, conocido como la Guerra de los 12 días, que involucró a Estados Unidos, Israel e Irán. Según el análisis más reciente, no se han registrado impactos nuevos en el complejo subterráneo, que alberga las operaciones más delicadas del programa nuclear iraní.
La declaración del OIEA se produce poco después de que el embajador iraní ante el organismo, Ali Reza Najafi, denunciara en Viena nuevos ataques perpetrados por Israel y Estados Unidos. Najafi calificó estos bombardeos de "ilegales y criminales" y acusó a Washington de utilizar tácticas engañosas en medio de negociaciones cruciales. La situación se agrava en el contexto de un conflicto que, según la Cruz Roja, ha cobrado la vida de alrededor de 800 personas en Irán, lo que mantiene al mundo en un estado de alerta ante una posible escalada regional.



