Los países integrantes del Mercosur se encuentran en Paraguay para dar inicio a una crucial cumbre que busca resolver las diferencias internas en torno al acuerdo de libre comercio firmado con la Unión Europea. Este encuentro, que se llevará a cabo entre el lunes y el martes, tiene como principal objetivo establecer un consenso sobre la distribución de las cuotas de exportación sin aranceles que se contemplan en dicho acuerdo, el cual fue firmado en enero y comenzó a regir de forma provisional el 1 de mayo. Esta situación ha generado una serie de tensiones y negociaciones entre los miembros del bloque, que incluye a Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay.

La cumbre, que marca la 68.ª reunión del Consejo del Mercado Común y la Cumbre de Jefes de Estado, también es significativa ya que Paraguay finalizará su presidencia pro tempore del bloque y se la transferirá a Uruguay. Las actividades previas a la cumbre comenzaron el sábado en Luque, una ciudad cercana a Asunción, donde se llevaron a cabo reuniones técnicas y reservadas en torno a temas de comercio, migración y otros aspectos de integración entre los cinco países.

Uno de los puntos más críticos de la agenda será la distribución de las cuotas de exportación sin aranceles hacia la Unión Europea. Paraguay ha manifestado su intención de obtener el 25% de estas cuotas en todos los rubros posibles, lo que incluye sectores en los que su producción aún es limitada, como la carne de pollo. Desde el gobierno paraguayo se sostiene que un reparto equitativo de las cuotas es fundamental para evitar que algunos países del bloque concentren rápidamente los beneficios comerciales, lo que podría generar un desbalance significativo dentro del Mercosur.

Alberto Sborovsky, viceministro de Comercio y Servicios de Paraguay, ha subrayado la importancia de este tema, afirmando que la distribución de las cuotas es una “prioridad” para el país. Sborovsky advirtió que, de no establecer un mecanismo claro de reparto, el Mercosur podría caer en una situación caótica donde prevalezca “la ley de la selva”, en la que los más fuertes se adueñan de los recursos disponibles, dejando a los países más pequeños en desventaja.

Las inquietudes de Paraguay han cobrado mayor relevancia tras la entrada en vigor provisional del acuerdo con la UE. Argentina, por ejemplo, ya ha comenzado a exportar productos como miel natural a Europa, lo que ha llevado a que las cuotas preferenciales asignadas al Mercosur se agoten en un corto período. Este escenario ha impulsado un debate sobre la necesidad de establecer un mecanismo de distribución justo entre los socios antes de que cada país acceda por su cuenta a los cupos disponibles.

La vicecanciller uruguaya, Valeria Csukasi, destacó que el debate sobre las cuotas ha evolucionado de ser una cuestión técnica a convertirse en un asunto político, reflejando las diferentes posiciones de los cuatro países que buscan maximizar sus beneficios. Csukasi enfatizó que es crucial evitar un “fracaso absoluto” en la implementación del sistema de cuotas, lo cual podría afectar la cohesión del bloque y sus futuros acuerdos comerciales.

Además de la discusión sobre el acuerdo con la Unión Europea, la cumbre también servirá para ampliar la agenda comercial del Mercosur. Se anticipa que al finalizar el encuentro, el bloque anunciará el inicio de negociaciones para un Acuerdo de Asociación Económica con Japón y avanzará en otros frentes comerciales con países como India y Vietnam. Esta expansión de la agenda comercial refleja el interés del Mercosur por diversificar sus relaciones económicas y fortalecer su posición en el escenario global, en un contexto donde el comercio internacional presenta desafíos y oportunidades constantes.