Este lunes, el ministro de Economía, Luis Caputo, se embarca en una nueva misión financiera: conseguir los últimos USD 100 millones a través de la emisión del Bonar 2028 (AO28). Este paso es crucial para alcanzar el cupo total de USD 2.000 millones, lo que permitirá al Tesoro argentino prepararse para un significativo pago de USD 4.200 millones que debe realizar a bonistas el próximo 9 de julio. La estrategia del gobierno se centra en maximizar el uso de recursos internos para cumplir con estas obligaciones, evitando en la medida de lo posible depender de financiamiento externo inmediato.
Alcanzar el objetivo de USD 100 millones significaría no solo completar el cupo del AO28, sino también cerrar la puerta a una posible ampliación adicional de este bono en dólares. La Secretaría de Finanzas, encargada de coordinar estas licitaciones, ya ha demostrado su capacidad al obtener el viernes pasado USD 266 millones en la primera ronda de colocaciones, además de haber logrado reducir la Tasa Nominal Anual al 7,56%, un porcentaje que se sitúa por debajo del 8%, lo que podría resultar atractivo para los inversores.
Los dólares recaudados con la emisión del AO28 serán depositados en la cuenta del Tesoro dentro del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Estos fondos están destinados exclusivamente a garantizar el pago de los USD 4.200 millones a los bonistas, que representa uno de los compromisos más críticos en el calendario financiero del país hasta 2026. Con datos hasta el 24 de junio, el Tesoro contaba con depósitos en moneda extranjera por USD 3.604 millones, además de un saldo en pesos de $ 11,7 billones. La suma de los USD 266 millones ya asegurados y los USD 100 millones que se buscan elevará el total potencial en dólares a USD 3.970 millones.
De esta manera, el Tesoro se posiciona de forma favorable para afrontar la mayoría de los pagos requeridos en julio. El monto que reste hasta llegar a los USD 4.200 millones podría ser cubierto mediante la adquisición de dólares al BCRA utilizando los pesos que actualmente tiene disponibles. Esta estrategia es clave para reducir la dependencia de financiamiento externo y gestionar los compromisos con recursos propios, lo que puede ser percibido como una señal positiva por parte de los mercados.
Es importante señalar que, según informaciones previas, el pago a los bonistas que se realizará en julio se llevará a cabo en su totalidad a partir de los recursos del Tesoro. En esta ocasión, no se contemplan las garantías que Caputo gestionó con entidades como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que suman USD 2.000 millones y USD 550 millones, respectivamente. Estas garantías formarán parte de la estrategia financiera del Gobierno a partir de julio y hasta diciembre de 2027, con el objetivo de robustecer la capacidad del Estado para enfrentar futuros compromisos financieros.
Adicionalmente, se prevé que el directorio del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) discuta el 22 de julio la posibilidad de aprobar un nuevo desembolso para Argentina, que podría oscilar entre USD 250 millones y USD 300 millones. La incorporación de estos recursos al esquema de financiamiento multilateral que el Ministerio de Economía está consolidando será fundamental para la estabilidad financiera del país en el corto y mediano plazo, contribuyendo a crear un entorno más sólido para enfrentar los retos venideros.



