La agroindustria argentina, conocida por su vasta producción de alimentos, sigue siendo el principal motor de las exportaciones del país. A finales del siglo XIX y durante gran parte del siglo XX, Argentina fue reconocida internacionalmente como "el país de las carnes y las mieses", destacándose en la producción de carne y cereales, principalmente trigo. Sin embargo, la dinámica de las exportaciones ha cambiado drásticamente en las últimas décadas, con la soja y el maíz desplazando al trigo en términos de volumen y valor, mientras que las exportaciones de carne vacuna han sido superadas por las de países como Brasil y Estados Unidos.
En un estudio reciente, economistas de la Bolsa de Comercio de Rosario, Bruno Ferrari y Patricia Bergero, han revelado que la agroindustria representa más del 70% de las exportaciones en la mitad de las provincias argentinas. Este fenómeno no solo se limita a la región de la Pampa Húmeda, sino que se extiende a un amplio territorio nacional. En particular, en nueve provincias, las exportaciones agroindustriales explican más del 80% del total enviado al exterior, y en cinco de ellas, esta cifra supera el 90%. Este panorama pone de relieve la importancia del sector agroindustrial en la economía argentina.
Las cifras son significativas: en 2025, las exportaciones agroindustriales alcanzaron un total de 51.369 millones de dólares, representando el 59% de las exportaciones del país, según el análisis del INDEC. Aunque esta participación se encuentra 10 puntos porcentuales por debajo de los máximos alcanzados en 2020 y 2021, sigue siendo el tercer valor histórico más alto del sector. Este crecimiento demuestra la resiliencia de la agroindustria argentina, a pesar de las vicisitudes económicas que ha enfrentado en los últimos años.
El estudio también destaca que la diversidad de suelos y climas en Argentina permite una variada producción agroindustrial. Además de los cultivos más conocidos, como soja, trigo y maíz, el país alberga una rica variedad de economías regionales que enriquecen su oferta exportable. Este contexto favorece no solo la producción de alimentos, sino también la estabilidad del sector externo, un aspecto crítico dado el actual panorama económico del país.
El impacto de la agroindustria se refleja en todos los rincones de Argentina. Los datos indican que en cada provincia existe una presencia significativa del sector agroindustrial, y en más de la mitad de ellas, este representa más del 70% del total de exportaciones. Este sólido desempeño resalta la agroindustria como un pilar fundamental para la inserción externa de muchas jurisdicciones en el país.
Finalmente, el análisis incluye un cuadro que detalla cuál es el principal rubro exportado en cada provincia, revelando que en 16 de las 24 provincias algún rubro agroindustrial lidera el valor exportado. Este fenómeno pone de manifiesto el profundo arraigo de la agroindustria en la economía argentina, posicionándola como un sector clave para el desarrollo y la estabilidad económica del país.



