La reciente expulsión de figuras clave como Javier Ortega Smith y José Ángel Antelo ha desencadenado una crisis interna en Vox, un hecho que, junto a decisiones estratégicas, ha tenido un impacto negativo en el respaldo electoral del partido. Según fuentes del Partido Popular (PP), la negativa de Vox a apoyar la investidura de María Guardiola como presidenta de la Junta de Extremadura ha causado un daño considerable a la imagen del partido de Santiago Abascal, que previamente se encontraba en una posición favorable con un 25% de intención de voto en los estudios internos del PP.

Las proyecciones del PP, antes de esta decisión, anticipaban un crecimiento notable para Vox. Sin embargo, el rechazo del partido a colaborar en la formación de un gobierno de centroderecha ha coincidido con la crisis interna y ha empañado el ascenso que mostraban las encuestas. Desde la sede nacional del PP, se sostiene que esta postura de Vox perjudicó sus propias perspectivas electorales, a diferencia del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que ha logrado mejorar sus resultados, logrando dos escaños más en comparación con las elecciones de 2022.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, mantuvo una conversación telefónica con Alfonso Fernández Mañueco, quien busca la reelección en Castilla y León, para intercambiar opiniones sobre los resultados. Ambos líderes tienen previsto profundizar en el análisis de los datos electorales mediante una videollamada. Históricamente, el PP había obtenido 31 escaños en 2022, lo que representa un 31,43% de los votos, lejos de la mayoría absoluta. En este contexto, Mañueco ha expresado su disposición al diálogo para forjar acuerdos que permitan consolidar el gobierno regional.