El panorama del consumo en Argentina durante el mes de marzo ha arrojado cifras que contrastan con las afirmaciones optimistas del Gobierno. Según datos proporcionados por la Universidad de Palermo, el consumo privado experimentó un leve incremento mensual del 0,7%, sin embargo, en comparación con el mismo mes del año anterior, se ha registrado una caída del 2,6%. A lo largo del primer trimestre de 2026, el consumo acumuló una contracción del 2,2% frente al mismo período del año anterior, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del crecimiento en los próximos meses.
Por otro lado, el índice de consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) presentó una disminución del 0,5% en marzo respecto al mes anterior y un descenso del 1,3% en comparación con marzo de 2025. Estas cifras parecen contradecir las afirmaciones realizadas por el presidente Javier Milei durante su intervención en el Amcham Summit 2026, donde afirmó que se está experimentando un récord de consumo. Esta percepción optimista ha sido compartida por otros altos funcionarios, como el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, y su secretario de Política Económica, José Luis Daza.
Sin embargo, al analizar en profundidad los datos, se evidencia que los sectores que están impulsando este aparente crecimiento son el turismo y la venta de bienes durables, como automóviles y motocicletas, que han visto incrementos significativos en sus ventas. Ricardo Arriazu, un reconocido economista cercano al Gobierno, ha señalado que estos rubros han crecido entre un 40% y un 60% en las etapas iniciales de la recuperación económica, lo que ha llevado a que muchos ciudadanos cuestionen la veracidad de la afirmación sobre un récord en consumo. "Muchos piensan que esto es un chiste", expresó Arriazu, reflejando la discrepancia entre la realidad económica y la narrativa oficial.
El crecimiento en el consumo de bienes durables se ha sostenido gracias a un aumento en la disponibilidad de créditos, que, según la CAC, mostró un crecimiento real consistente hasta finales de 2025. Sin embargo, a partir de ese momento, se ha registrado una estabilización en el acceso a estos financiamientos. "El crédito a hogares y familias había crecido de manera vigorosa durante casi dos años, pero en el último trimestre de 2025 comenzó a estabilizarse, lo que genera incertidumbre sobre su evolución futura", advirtió la CAC, sugiriendo que la situación podría ser más compleja de lo que parece.
En el contexto de estos datos, la recaudación del IVA en términos reales mostró una leve mejora interanual del 0,3% en marzo, después de varios meses de caídas consecutivas. Sin embargo, a nivel acumulado en el primer trimestre, la recaudación sigue reflejando una baja del 2,3%, lo que también plantea desafíos para las finanzas públicas y la sostenibilidad del gasto estatal.
En lo que respecta al consumo masivo, las cifras son aún más preocupantes. Se han registrado caídas significativas en el consumo de carne vacuna, que disminuyó un 9,8% interanual en febrero, mientras que el consumo de carne aviar también se vio afectado, con un descenso del 4,6% en comparación con el año anterior. Además, en el ámbito de los supermercados, aunque se reportó un leve aumento del 0,3% en las ventas durante febrero, este incremento no ha sido suficiente para compensar las pérdidas acumuladas en los meses anteriores, lo que refleja una tendencia preocupante en el comportamiento de los consumidores.
Dada esta situación, los analistas se encuentran en una encrucijada, preguntándose si la recuperación del crédito y el interés por los bienes durables podrán realmente impulsar un repunte sostenible en el consumo masivo. Con el actual contexto de salarios y condiciones económicas, la capacidad de los consumidores para sostener un gasto significativo sigue siendo un tema central de debate, y la fragilidad del mercado interno podría representar un obstáculo considerable para la economía en el futuro cercano.



