En un reciente pronunciamiento, el ministro colombiano de Minas y Energía, Edwin Palma, expresó que considera que Venezuela ha perdido el interés en vender la petroquímica Monómeros, ubicada en Barranquilla. Durante una conferencia de prensa en Cartagena de Indias, el funcionario subrayó que la nueva dinámica geopolítica ha modificado la percepción de Caracas sobre la empresa, resaltando la importancia que los fertilizantes tienen en el contexto global actual.

Palma recordó que en agosto del año pasado mantuvo un encuentro con la entonces vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, donde se abordó la "hoja de ruta" para la posible venta de Monómeros. Sin embargo, en su declaración más reciente, el ministro señaló que, a pesar de la falta de interés por parte de Venezuela, Monómeros sigue siendo crucial para el mercado colombiano. "La compañía desempeña un papel vital en el suministro de insumos agrícolas, especialmente en momentos de alta demanda", afirmó.

El ministro enfatizó que su gobierno ha mantenido conversaciones no solo con Monómeros, sino también con otros proveedores de fertilizantes. En este sentido, Palma destacó que la prioridad del Gobierno colombiano es garantizar la seguridad alimentaria de la población. "Es fundamental proteger a la gente y asegurar que tengan acceso a alimentos", añadió, subrayando la relevancia de las decisiones que se tomen en el sector agrícola.

En noviembre de 2022, el Gobierno de Colombia había comunicado el inicio de un proceso administrativo que colocaría a Monómeros bajo un grado de supervisión, conocido como 'control'. Esta medida fue implementada ante la posibilidad de que se llevara a cabo la venta de acciones de la empresa. No obstante, la Superintendencia de Sociedades aclaró que este control no implica una toma de posesión y que la empresa seguiría operando con autonomía, aunque bajo ciertas restricciones.

El pasado 8 de noviembre, el presidente Gustavo Petro envió una carta a su par venezolano, Nicolás Maduro, en la que manifestó su desacuerdo con la decisión de vender y privatizar Monómeros. En la misiva, el mandatario colombiano recordó que la empresa ha beneficiado a agricultores de ambos países a lo largo de más de 50 años, ofreciendo insumos agrícolas a precios accesibles y contribuyendo a la producción de alimentos para millones de familias. "La privatización podría resultar en un aumento de los costos de los productos, afectando así la economía de los más vulnerables", advirtió Petro.

La situación de Monómeros refleja no solo las tensiones entre Colombia y Venezuela, sino también el impacto de factores económicos globales en la región. En un momento en que la producción agrícola enfrenta desafíos significativos, las decisiones que tomen ambos gobiernos serán cruciales para el futuro de la seguridad alimentaria. La petroquímica, al ser un jugador clave en la industria de fertilizantes, se convierte en un activo estratégico cuya administración y operación deben ser cuidadosamente consideradas, tanto por el bienestar de los agricultores como por la estabilidad económica de ambas naciones.