En el marco del Congreso Iberoamericano Artes para la Paz 2026, que se lleva a cabo en Bogotá, Colombia reafirma su compromiso con la educación artística y cultural como vía para fomentar la paz en la región. Este encuentro, que reúne a representantes de diecinueve países, busca establecer un diálogo sobre la importancia de la formación artística en el contexto social actual, donde prevalecen modelos económicos que priorizan la rentabilidad sobre el desarrollo humano integral.

La ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes de Colombia, Yannai Kadamani, fue la encargada de inaugurar el congreso, donde destacó la necesidad de revalorizar la educación artística en un mundo donde a menudo se ignoran su relevancia y potencial transformador. "Los momentos más significativos de nuestra historia se generan cuando los pueblos y culturas dialogan y encuentran puntos en común", afirmó Kadamani, enfatizando la importancia de la colaboración intercultural en la construcción de sociedades más justas y pacíficas.

Kadamani apuntó que, a pesar de que la cultura ocupa un lugar marginal en las discusiones políticas globales y en la asignación de recursos, es fundamental para el desarrollo de comunidades resilientes y cohesionadas. La ministra subrayó que la educación artística no solo debe ser considerada un privilegio, sino un derecho universal, capaz de enriquecer la vida de las personas y fortalecer la identidad cultural de las naciones.

La agenda del congreso se centra en cuatro ejes fundamentales: políticas públicas de educación artística, modelos de operación que incluyan diálogos comunitarios, la importancia de la formación continua de los educadores y la gestión del conocimiento en la educación artística. Estos temas buscan generar un marco de cooperación que permita a los países de la región trabajar de manera conjunta en la implementación de políticas que garanticen el acceso a la educación artística para todos.

Durante los tres días del evento, se espera que se elaboren documentos clave, como la 'Declaración de Bogotá', que servirá como un acuerdo regional para establecer la educación artística como un derecho. También se prevé la creación de la Red Iberoamericana de Educación Artística y Cultural (Redartes), que facilitará el intercambio de experiencias y buenas prácticas entre los países participantes, así como una hoja de ruta con acciones concretas a implementar entre 2026 y 2028.

El congreso cuenta con la participación de cinco ministros de Cultura, cinco viceministros, y representantes de países como Chile, Corea del Sur y Francia, que aportarán perspectivas diversas sobre el rol de la educación artística en la construcción de sociedades pacíficas. Además, el evento cuenta con el respaldo de importantes organismos como la UNESCO y la Secretaría General Iberoamericana, lo que refleja el interés global en fomentar la cultura como un pilar esencial para la paz y el desarrollo humano en la región.