El rey Carlos III comunicó que Enrique y Meghan, duques de Sussex, tienen la condición de ciudadanos privados y no representan a la familia real británica. La aclaración se produjo después de que ambos informaran su regreso al Reino Unido, tras seis años de residencia en el extranjero, junto con sus hijos, Archie y Lilibet.
La carta fue enviada al príncipe Enrique, al Gobierno, a las autoridades militares y a los representantes de la Corona. El documento establece las competencias y atribuciones de los duques tras su decisión de instalarse nuevamente en territorio británico. También precisa que no podrán utilizar el tratamiento de HRH —SAR, o Su Alteza Real— ni presentarse como miembros activos de la realeza.
La misiva fue firmada por el lord chambelán de la Casa en nombre del monarca. Su contenido funciona como una advertencia para evitar que Enrique y Meghan sean reclamados o tratados como representantes oficiales de la familia real, una función que corresponde a los once miembros que ejercen tareas institucionales: el rey, su pareja, los hermanos del monarca, sus hijos y sus respectivas parejas y descendientes.
Los duques de Sussex comunicaron por sorpresa su regreso a fines de agosto a los representantes de Carlos III que administran la agenda real y las relaciones con el Gobierno. En 2020, ambos habían abandonado el Reino Unido luego de negociar el Acuerdo de Sandringham, mediante el cual renunciaron a formar parte de la llamada “realeza principal”.



