Los rebeldes hutíes denunciaron este lunes la muerte de al menos siete personas, entre ellas un niño, durante una serie de ataques aéreos atribuidos a las fuerzas de la coalición encabezada por Arabia Saudí contra la principal prisión de la gobernación de Al Jauf, en el norte de Yemen.
El ministro de Sanidad hutí, Anees Alasbahi, informó que las víctimas mortales eran reclusos, salvo el menor, que se encontraba visitando a familiares encarcelados. “Hasta el momento se han recuperado siete cuerpos y siete personas han resultado heridas”, indicó en sus redes sociales.
Según el funcionario, entre los heridos hay una madre que estaba realizando una visita y varios “transeúntes”. Alasbahi aclaró que se trata de un balance preliminar y advirtió que la cifra podría aumentar mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate de personas que permanecen “atrapadas bajo los escombros”.
El ministro hutí calificó el hecho como una “masacre” y cuestionó el silencio internacional ante los ataques contra civiles e instalaciones vitales. En paralelo, el Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente pidió a la población evitar cinco rutas importantes, la mayoría de ellas ubicadas en Al Jauf, “hasta nuevo aviso”.
El portavoz del Ejército yemení, Majid Abdulá al Nuzaily, difundió la advertencia en un comunicado, aunque no se hizo eco de los ataques contra la prisión.



