El Congreso de Brasil dio un paso significativo al promulgar este miércoles el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea. Davi Alcolumbre, presidente del Parlamento y del Senado, subrayó la relevancia histórica de este pacto, que recibió el respaldo tanto de oficialistas como de opositores. En su discurso, enfatizó que "el comercio es fundamental para la paz global y fomenta la amistad entre naciones. Los conflictos bélicos generan destrucción y empobrecen".

El proyecto, enviado por el Poder Ejecutivo en febrero, fue aprobado con una amplia mayoría en la Legislatura. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva designó al vicepresidente, Geraldo Alckmin, para que mantuviera diálogos con los legisladores y la representación de la UE en Brasil, con el objetivo de acelerar el proceso de ratificación y demostrar el compromiso del país.

Alckmin, en representación de Lula, resaltó la trascendencia del acuerdo que tardó casi 26 años en ser ratificado por ambas partes. Según el Ejecutivo, la Unión Europea, compuesta por 27 estados, se posiciona como el segundo socio comercial de Brasil, alcanzando un intercambio que superará los 100.000 millones de dólares en 2025. El canciller Mauro Vieira también destacó que este acuerdo es un hito en un contexto internacional marcado por la fragmentación.