El juez de la Cámara Federal de Casación Penal, Mariano Borinsky, destacó la necesidad de actualizar el Código Penal en Argentina para adaptarlo a los nuevos tipos de delitos que han surgido en la sociedad actual. En una reciente entrevista, Borinsky subrayó que el marco legal actual, que tiene más de un siglo de antigüedad, no aborda adecuadamente los desafíos que presentan las conductas delictivas contemporáneas, muchas de las cuales no eran contempladas cuando se establecieron las normativas vigentes.
Borinsky también hizo hincapié en que la Ley Penal Juvenil, que se encuentra en vigencia desde la dictadura militar en 1980, no ha sido debatida en un contexto democrático. El magistrado expresó su preocupación al afirmar que resulta inapropiado tener una legislación que remite a una época tan oscura de la historia argentina. Según él, es fundamental establecer un nuevo pacto social que defina claramente los límites entre lo permitido y lo prohibido, así como las sanciones correspondientes a la realidad actual.
En el marco de la entrevista, el juez abordó el tema de la edad de imputabilidad de los menores, argumentando que el debate debería centrarse en la forma en que el Estado se encarga de la educación y reinserción de los jóvenes que cometen delitos, más que en un número específico. Citó una conversación que mantuvo con el papa Francisco, quien le recordó la importancia de pensar en el futuro de esos jóvenes. Borinsky concluyó que es esencial desarrollar políticas de Estado que prioricen la integración de los menores en lugar de enfocarse únicamente en la edad de imputabilidad.



