En el marco de las negociaciones en el Congreso, Patricia Bullrich expresó en conversaciones privadas, "No me siento si no tengo 38 votos asegurados". La administración actual celebró la aprobación de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, a pesar de los inconvenientes surgidos en el Senado por el artículo 44, relacionado con las licencias médicas, que finalmente fue eliminado del proyecto. Este artículo, que generó un amplio debate, se atribuye a la senadora y al ministro Federico Sturzenegger, aunque su autoría sigue siendo un tema de discusión.
La inclusión de este artículo sorprendió a varios, incluyendo a Martín Menem, quien en una reunión con Cristian Ritondo, expresó su desconcierto. "Si alguien sufre un accidente y no puede trabajar, ¿el Estado no lo protege y además le descuenta el sueldo?", cuestionó Menem, líder del bloque del PRO en Diputados. La situación generó alarma en la Casa Rosada, especialmente tras los comentarios de Sturzenegger sobre las posibles sanciones salariales por lesiones deportivas en actividades recreativas.
Los senadores del PRO y la UCR admitieron en privado que estaban al tanto del artículo, pero solo se enteraron de su contenido justo antes de la votación. Este hecho se torna cuestionable ya que los empresarios conocían la propuesta desde el inicio de la sesión. Tras reconocer el error, y con la decisión de no apoyar el artículo por parte del bloque del PRO, el Gobierno activó un plan de contingencia con gobernadores aliados para defender los capítulos más críticos, como la creación del Fondo de Asistencia Laboral, que afecta la seguridad social, y la derogación de ciertos estatutos, entre ellos el de los periodistas. En las últimas horas, fuentes oficiales admitieron que hubo incertidumbre respecto a este último tema, mientras la administración intenta navegar en un escenario legislativo complejo, marcado por la reciente reconfiguración política.



