El Gobierno argentino ha tomado la decisión de actualizar las tarifas de electricidad y gas, lo que se reflejará en las facturas a partir de mayo. Esta medida, que ha sido formalizada a través de varias resoluciones publicadas en el Boletín Oficial, busca responder a la situación actual del mercado energético y su continuo ajuste. El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) ha dado luz verde a los aumentos en la tarifa eléctrica, mientras que se han establecido bonificaciones adicionales para los usuarios de gas que reciben subsidios.

En lo que respecta a la electricidad, los usuarios de las empresas Edenor y Edesur comenzarán a notar estas modificaciones en sus boletas a partir de este mes. El ENRE ha aprobado un nuevo esquema tarifario que incluye el ajuste del Costo Propio de Distribución (CPD) y diversas componentes tarifarias, como el Precio Estabilizado de la Energía (PEE) y el Precio de Referencia de la Potencia (POTREF). En comparación con abril, el CPD ha experimentado un incremento del 4,10% en Edenor y del 3,91% en Edesur, lo que también eleva el Valor Agregado de Distribución (VAD) medio a $63.237 en el norte y $58.087 en el sur del país.

Esta actualización tarifaria no solo afecta a los usuarios residenciales que no reciben subsidios, sino también a aquellos que aún cuentan con asistencia estatal. Asimismo, se extiende a clubes de barrio y entidades de bien público, en el marco de una continuidad de la emergencia energética y bajo el esquema de segmentación que se ha implementado. Esto pone de relieve la compleja situación que enfrenta el sector energético, donde se busca equilibrar las necesidades económicas con el acceso a un servicio fundamental para la población.

Para el período que abarca desde mayo hasta julio, el Gobierno ha establecido una bonificación extraordinaria del 10,67% sobre el consumo base para aquellos que se encuentran dentro del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Esta medida tiene como objetivo mitigar el impacto de los aumentos en las facturas y asegurar una transición más gradual en la reducción de subsidios, evitando así cambios abruptos que podrían afectar a las familias con menores recursos.

Paralelamente, se han actualizado los cargos específicos del sistema eléctrico, como el recargo que se destina al Fondo Nacional de la Energía Eléctrica (FNEE), fijándolo en $2.280 por MWh. También se han ajustado los valores relacionados con la energía no suministrada y las condiciones deficientes del servicio, lo que refleja un esfuerzo por parte del Gobierno para optimizar la gestión del sistema energético en el país.

En el ámbito del gas, el Ejecutivo ha implementado medidas adicionales para mitigar el impacto de los aumentos en el costo de abastecimiento. A través de la Resolución 111/2026, se ha dispuesto una bonificación extraordinaria del 25% sobre el consumo para usuarios residenciales que se encuentran bajo el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Esta bonificación, que se aplicará durante el mes de mayo, se suma a la bonificación general ya existente, generando un descuento acumulado en las facturas de gas natural y gas propano por redes. Esto es particularmente relevante en un contexto de creciente presión inflacionaria y aumento de precios internacionales en el sector energético.

Con estas medidas, el Gobierno busca garantizar el acceso a la energía de sectores vulnerables y organizaciones sin fines de lucro, como clubes de barrio y entidades sociales. La implementación de estas bonificaciones requiere del trabajo coordinado con el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), que deberá ajustar los cuadros tarifarios y los mecanismos de facturación correspondientes para asegurar que estos beneficios se traduzcan efectivamente en un alivio para los usuarios en este contexto desafiante.