El Gobierno argentino ha dado luz verde para la llegada de tropas de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos con el objetivo de llevar a cabo el ejercicio militar denominado "Daga Atlántica". Este evento, que se desarrollará entre el 21 de abril y el 12 de junio de 2026, representa un paso significativo en el fortalecimiento de las relaciones bilaterales en materia de defensa. Además, el Ejecutivo ha aprobado el despliegue de fuerzas argentinas para realizar el ejercicio naval "PASSEX", que tendrá lugar del 26 al 30 de abril en la Zona Económica Exclusiva del país.
La autorización fue formalizada a través de un decreto que se publicó en el Boletín Oficial el 17 de abril, con la firma del presidente Javier Milei y su gabinete. Según el texto oficial, estos ejercicios contribuyen a proyectar a Argentina como un aliado confiable en el ámbito de la estabilidad regional y la seguridad global. Este tipo de iniciativas evidencian un compromiso por parte del Gobierno para mantener una postura activa en la cooperación militar internacional, en un contexto donde los desafíos geopolíticos son cada vez más complejos.
Cabe recordar que, inicialmente, los ejercicios militares previstos con Estados Unidos debían llevarse a cabo a principios de abril, pero la escalada del conflicto en Medio Oriente obligó a postergar estas actividades. La reprogramación busca no solo cumplir con los compromisos existentes, sino también ajustar las capacidades de ambos países frente a un panorama internacional incierto. Esta decisión se da en un momento donde la cooperación entre naciones se vuelve crucial para afrontar diversas amenazas a la seguridad.
El ejercicio "Daga Atlántica" contempla la participación conjunta de fuerzas argentinas y estadounidenses en diferentes escenarios, tanto terrestres como marítimos y aéreos. Las actividades se realizarán en localidades estratégicas como la Base Naval Puerto Belgrano, la Guarnición Militar Córdoba y la VII Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Argentina en Moreno, provincia de Buenos Aires. Este despliegue es visto como una oportunidad para mejorar la interoperabilidad entre las fuerzas de ambos países, estandarizando procedimientos y fortaleciendo la defensa de áreas clave.
Por su parte, el ejercicio "PASSEX" contará con la participación de importantes activos de la Armada de Estados Unidos, como el portaaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley. Durante cinco días, estas embarcaciones realizarán ejercicios navales en la Zona Económica Exclusiva argentina, donde las fuerzas locales también estarán involucradas en actividades de adiestramiento conjunto. Este tipo de ejercicios son fundamentales para la formación de las tropas argentinas, que buscan beneficiarse de la experiencia de sus pares estadounidenses en operaciones combinadas.
Es importante mencionar que el proyecto de ley que habilita estos ejercicios fue enviado al Congreso para su tratamiento, pero hasta el momento de la firma del decreto no había avances en la Cámara de Diputados. Esta situación llevó al Gobierno a recurrir a un decreto de necesidad y urgencia, un mecanismo excepcional que permite tomar decisiones rápidas en situaciones críticas. A través de este decreto, el Gobierno destacó que la falta de participación en los ejercicios afectaría de manera significativa el adiestramiento de las fuerzas navales argentinas, privándolas de la posibilidad de adquirir conocimientos valiosos de las fuerzas especiales estadounidenses, las cuales cuentan con experiencia en contextos de combate reales.
La perspectiva de estos ejercicios pone de relieve la estrategia del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas argentinas, liderado por el vicealmirante Marcelo Dalle, que busca fortalecer las capacidades operativas y la integración con aliados internacionales. En un mundo donde las amenazas a la seguridad son cada vez más dinámicas y diversas, la cooperación militar se presenta como un pilar fundamental para garantizar la defensa de los intereses nacionales y contribuir a la estabilidad regional.



