La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) ha dado a conocer los nuevos montos que regirán para jubilaciones y pensiones a partir de mayo de 2026. Esta actualización, enmarcada en el esquema de movilidad mensual que está vinculado a la inflación, fue formalizada mediante la Resolución 110/2026, la cual ha sido publicada en el Boletín Oficial. La medida busca garantizar que los ingresos de los beneficiarios se mantengan en línea con el costo de vida, resaltando el compromiso del organismo con la protección social en un contexto económico desafiante.
El ajuste se determina a partir de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Según los cálculos realizados, se ha registrado un incremento del 3,38%, lo que impactará directamente en los haberes de los jubilados y pensionados. Este ajuste es fundamental, ya que en los últimos años, muchos beneficiarios se han visto afectados por la inflación, lo que ha llevado a un debate sobre la necesidad de mecanismos más robustos para asegurar la calidad de vida de los adultos mayores.
Con la nueva resolución, el haber mínimo garantizado se fijará en $393.174,10, mientras que el monto máximo ascenderá a $2.645.689,38. Estos valores son representativos del esfuerzo por parte del Gobierno para mantener un equilibrio en el sistema previsional, a pesar de las dificultades económicas que enfrenta el país. El establecimiento de estos nuevos montos refleja una clara intención de mejorar la situación financiera de los jubilados, quienes muchas veces dependen exclusivamente de estos ingresos para su sustento diario.
Asimismo, la resolución también introduce cambios en las bases imponibles del sistema. Desde mayo de 2026, la base mínima se establecerá en $132.420,94 y la máxima en $4.303.619,01. Estas cifras son cruciales, ya que inciden en el cálculo de aportes y contribuciones que los trabajadores y empleadores deben abonar, lo que a su vez afecta la sostenibilidad del sistema previsional en su conjunto. La actualización de estas bases es un paso importante para asegurar que el sistema siga funcionando adecuadamente y pueda cumplir con sus obligaciones hacia los beneficiarios.
Por otro lado, las prestaciones también experimentarán ajustes significativos. La Prestación Básica Universal (PBU) se actualizará a $179.859,20, mientras que la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) alcanzará los $314.539,28. Estas mejoras son vitales para aquellos sectores más vulnerables de la población, quienes necesitan apoyo financiero adicional en tiempos de inflación y dificultades económicas. El aumento en estas prestaciones refuerza el compromiso del Estado con la protección social y el bienestar de los ciudadanos mayores.
Este esquema de movilidad, que se implementa en función de lo que establece el Decreto 274/2024, implica que los haberes previsionales se ajustarán mensualmente en base a la evolución de la inflación. Este mecanismo, que reemplazó la fórmula anterior, comenzó a aplicarse en julio de 2024 y busca ofrecer un enfoque más dinámico y responsive a las necesidades de los beneficiarios. Además, la resolución también contempla la actualización de las remuneraciones para aquellos que cesen sus actividades a partir del 30 de abril de 2026 o que soliciten su beneficio desde mayo, aplicando los índices definidos por la Subsecretaría de Seguridad Social, dependiente del Ministerio de Capital Humano.



