En el Trópico de Cochabamba, los simpatizantes del ex presidente boliviano Evo Morales han intensificado las vigilias en respuesta al comienzo de un operativo de erradicación de cultivos de coca. Esta acción del gobierno coincide con la permanencia de Morales en la región, donde se encuentra refugiado desde octubre de 2024, buscando evitar su detención.

La dirigente de las federaciones cocaleras, Wilma Colque, comunicó a la radio Kawsachun Coca que las vigilias se han establecido a partir de la medianoche en diferentes puntos estratégicos de la carretera local. Colque acusó al gobierno, liderado por Rodrigo Paz, de implementar un supuesto “Plan Z” para incriminar a Morales en casos de narcotráfico, aunque hasta el momento no se han presentado pruebas concretas que respalden estas afirmaciones.

La tensión en la zona se ha incrementado tras la inauguración oficial de las operaciones de destrucción de cultivos ilegales en Chimoré, una de las áreas más relevantes para la producción de coca en Bolivia. Estas acciones han sido interpretadas por los seguidores de Morales como un intento del gobierno por vincular al ex mandatario con el narcotráfico, en medio de una investigación judicial que lo involucra por presunta trata agravada de personas. A pesar de las acusaciones, la protección de sus seguidores ha impedido hasta ahora su arresto, lo que mantiene un clima de incertidumbre en la región.